Redacción
Angélica González
Un estudio reciente que se realizó en Estados Unidos dio a conocer que ciertos tipos de alimentos elevan el riesgo de sufrir una muerte prematura. Pues bien, pese a que son productos no recomendados, la investigación arrojó nuevos datos respecto a su impacto en la salud.
Es por eso por lo que, si existe el objetivo de extender la longevidad y vivir una vida sana, hay limitar o -de ser posible- evitar su consumo. Expertos han hecho hincapié en lo indispensable que es una buena alimentación para retrasar el envejecimiento y, de esta forma, extender la longevidad.
El estudio publicado en The BMJ analizó datos de más de 100 mil adultos -sin factores de riesgo previos- y sus prácticas de consumo a lo largo de más de 30 años. Básicamente, estas evaluaciones siguieron la evolución de los pacientes entre 1986 y 2018. Según explicaron, cada cuatro años, los participantes llenaron formularios en los que enlistaron los alimentos que consumían de manera frecuente y se realizaron evaluaciones de salud.
Los resultados del estudio
De acuerdo con los resultados y tras analizar los datos, los investigadores encontraron que los alimentos ultraprocesados aumentan el riesgo de muerte. Específicamente, estos fueron los alimentos que más mostraron un impacto en dicho riesgo:
Productos a base de carne, aves y mariscos listos para consumir.
Bebidas azucaradas.
Postres a base de lácteos.
Comidas para el desayuno preparadas.
Los alimentos ultraprocesados aumentan el riesgo de muerte
Al respecto, este estudio señala que las personas que consumían mayor cantidad de alimentos ultraprocesados tenían un 4% más de posibilidades de morir por diversas causas, en comparación con quienes los consumían de manera moderada.
La fruta de la longevidad
En el lado contrario, se encuentra un alimento conocido como "la fruta de la longevidad". Se trata de los arándanos azules, que son una fruta que aporta diversos beneficios para la salud, pues ayuda a cuidar el corazón, controlar la diabetes y mejorar el deterioro cognitivo y la memoria. Además, son bajos en calorías y ricos en vitaminas, minerales, fibras, antioxidantes y agua, por lo que pueden incluirse en las dietas para bajar de peso, según recoge el portal Tua Saúde.
Consumir jugo de arándanos antes o después de la actividad física intensa ayuda a disminuir la fatiga muscular y a reparar el músculo más rápido.
El nombre científico de esta fruta es Vaccinium myrtillus y se puede consumir al natural o de diferentes maneras, que incluyen en jugo o mermelada, así como ingrediente en la elaboración de panquecas o pasteles. Incluso, se pueden ingerir como suplemento en polvo o cápsulas.
¿Cuáles son las propiedades de los arándanos?
Los arándanos azules poseen propiedades antioxidantes, digestivas, antiinflamatorias, prebióticas, antiobesidad, antidiabéticas, antibacterianas, neuroprotectoras, anticancerígenas, antihipertensivas, inmunoestimulantes e hipolipemiantes.
Asimismo, contienen vitaminas A, B y C, que fortalecen el sistema inmunológico y combaten las infecciones. La vitamina C que contienen los arándanos ayuda a evitar los molestos resfriados y a aliviar los síntomas gripales, de acuerdo con el Gobierno mexicano.
Los 5 principales beneficios de consumir arándanos
Regulan la presión arterial. Contienen grandes cantidades de antocianinas, fitoquímicos con propiedades antioxidantes y antihipertensivas que actúan mejorando la función del endotelio, células que recubren la superficie interior de los vasos sanguíneos, ayudando así a regular el flujo sanguíneo y a controlar la presión arterial, además de prevenir el desarrollo de la hipertensión.
Previenen el cáncer. También contienen grandes cantidades de compuestos fenólicos, potentes antioxidantes con propiedades anticancerígenas que actúan disminuyendo el estrés oxidativo del organismo, evitando daños en el ADN e inhibiendo la proliferación de las células cancerosas.
Controlan la diabetes. Contienen compuestos bioactivos con propiedades antidiabéticas que ayudan a disminuir los niveles de glucosa en el organismo y a mejorar la sensibilidad a la insulina, hormona que se encarga de regular el azúcar en sangre, siendo una fruta muy recomendada para controlar y a prevenir la diabetes tipo 2.
Mejoran la capacidad cognitiva. Aportan antocianinas, compuestos vegetales con efectos antiinflamatorios y antioxidantes, que tienen la capacidad de reducir el estrés oxidativo y la inflamación de las células cerebrales, mejorando la función cognitiva, aumentando la capacidad de la memoria y retrasando el envejecimiento mental. Además, ayudan a prevenir el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, como la demencia senil o Alzheimer.
Reducen el colesterol. Son ricos en compuestos antioxidantes, como los polifenoles, y fibras, los cuales ayudan a reducir los niveles de colesterol LDL, llamado “malo” y triglicéridos en la sangre, reduciendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como aterosclerosis e infarto de miocardio.
Para conocer cómo consumir los arándanos y en qué cantidad, haga clic aquí .
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