Redacción
Juan Sebastián Sosa
Durante años, el Cici Aquapark fue uno de los lugares más visitados de Bogotá, con piscinas climatizadas, toboganes de todo tipo y un ambiente familiar que marcó la infancia de muchos capitalinos. Fue inaugurado en 1996 como el Acuaparque Coca-Cola y renombrado oficialmente en 2001 como Cici Aquapark. Estaba ubicado al lado del parque Salitre Mágico y se convirtió en uno de los principales centros de recreación de la capital.
Aunque su popularidad era evidente, el parque cerró sus puertas en abril de 2016. La clausura generó incertidumbre en ese momento y, aunque circularon versiones sobre un accidente ocurrido en una de sus piscinas en 2014, seis años después se aclaró que el cierre obedecía a problemas estructurales y económicos. Según la empresa concesionaria, el parque fue construido bajo normas de ingeniería antiguas y no cumplía con los estándares de sismorresistencia vigentes.
Después de casi una década de abandono, el terreno que alguna vez albergó al parque acuático está siendo transformado en un nuevo espacio de entretenimiento. La megaobra estará liderada por Salitre Mágico, con una inversión inicial cercana a los US$40 millones.
El proyecto busca unir el antiguo Cici con el parque vecino y convertirlo en un gran centro de entretenimiento familiar moderno, sostenible y adaptado a las necesidades actuales. Este desarrollo hace parte de una Asociación Público-Privada (APP) en colaboración con el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD).
El objetivo es revitalizar toda la zona de influencia del parque, generando una experiencia completamente nueva para los visitantes. “Esta nueva estructura, junto con las atracciones mecánicas ya instaladas en el parque de diversiones, permitirá garantizar una mejor experiencia al usuario mediante el cumplimiento de los indicadores de servicio y del adecuado estado de la infraestructura”, aseguró el IDRD.

¿Qué tendrá la megaobra que reemplaza al Cici Aquapark?
La transformación del espacio no será solo física, sino también conceptual. El nuevo complejo dejará atrás el modelo de parque acuático para convertirse en un centro de experiencias tecnológicas, recreativas y gastronómicas.
Las nuevas instalaciones ocuparán más de 9 mil metros cuadrados y estarán divididas en tres grandes zonas temáticas, diseñadas para operar durante todo el año gracias a su estructura cubierta.
Entre las atracciones destacadas se incluirán 34 juegos mecánicos, pistas de karts, zonas de videojuegos, espacios interactivos, canchas deportivas, locales comerciales y áreas verdes. El parque estará diseñado para todas las edades y contará con accesos adecuados, sistemas de seguridad actualizados y servicios pensados para una alta afluencia de público. Parte de la estructura del antiguo parque será aprovechada para construir algunas de las nuevas áreas.
La primera zona estará dedicada a exhibiciones temáticas temporales, como experiencias de dinosaurios o franquicias como Transformers. Estas muestras cambiarán periódicamente, permitiendo que el público regrese a disfrutar de nuevas temáticas cada cierto tiempo.

“Imagínate una exhibición de dinosaurios, de los Transformers o de diferentes propiedades que podamos traer, pero siempre con un enfoque temporal”, explicó Néstor Bermúdez, director de Salitre Mágico.
La segunda zona será un corredor gastronómico de 3 mil metros cuadrados, con una oferta variada de comidas y bebidas pensadas para familias, jóvenes y adultos. Este espacio busca convertirse en un punto de encuentro no solo para quienes visiten el parque, sino también para los residentes y trabajadores del sector. La experiencia culinaria será parte esencial del recorrido dentro del nuevo parque.
La tercera zona estará enfocada en juegos de destreza e interacción: máquinas de redención, simuladores, muros de escalar y espacios de habilidad física. Esta sección apunta a fortalecer el vínculo entre el entretenimiento físico y el desarrollo de habilidades motrices, en un ambiente controlado y seguro para todos los públicos.
“Tendremos juegos interactivos y de redención, esos que premian la destreza. Es parte de lo que estamos contemplando”, agregó el directivo.
¿Por qué no habrá piscinas ni toboganes?
Aunque muchos esperaban que esta nueva versión del parque incluyera la nostalgia de las piscinas y toboganes, los directivos del proyecto fueron claros: no habrá atracciones acuáticas. La decisión no fue tomada a la ligera. De acuerdo con el director general de Salitre Mágico, mantener un parque acuático en Bogotá es insostenible debido a los altos costos operativos.
“El consumo de gas, agua y energía era demasiado alto frente a lo que se podía cobrar por entrada”, señaló Bermúdez. Los costos de calefacción, mantenimiento del agua, bombeo y energía para los equipos hacían inviable el modelo anterior, especialmente si se considera que estaba enfocado en un segmento poblacional que no podía asumir precios elevados de ingreso.

Además, explicó que el negocio estaba dirigido a un público de ingreso medio-bajo, lo que reducía el margen de rentabilidad. “Es un negocio que está muy enfocado en un segmento económico no tan alto, lo cual hace que su ticket de ingreso sea de un precio bajo, con unos costos gigantes”, explicó. Esta fue una de las razones clave por las que se descartaron definitivamente las atracciones acuáticas.
La decisión también estuvo influenciada por factores climáticos. Bogotá, con su clima frío y lluvioso, no ofrecía las condiciones ideales para un parque acuático al aire libre, y la inversión requerida para adaptarlo al clima no era viable. En cambio, el nuevo modelo permitirá actividades todo el año, sin depender del clima.
Una obra pensada para el futuro de Bogotá
El nuevo parque se ubicará sobre un corredor estratégico de Bogotá: la avenida 68, donde también avanza una de las obras más grandes de infraestructura de transporte, el nuevo TransMilenio. Esta coincidencia permitirá una integración funcional entre el nuevo parque y la movilidad urbana, atrayendo más visitantes de distintos puntos de la ciudad.
Con una inversión total cercana a los $967.973 millones de pesos colombianos, el proyecto incluirá estudios, diseños, licencias, obra, interventoría y puesta en marcha. El IDRD espera entregar la primera fase el 31 de octubre de este año y continuar con las siguientes etapas hasta su completa apertura en 2026. En ese tiempo, se realizarán pruebas, ajustes técnicos y evaluación del funcionamiento general del complejo.
Este ambicioso proyecto promete ser un motor de reactivación económica para la zona, generando empleo directo e indirecto, incentivando el comercio local y consolidando un nuevo polo de atracción en el occidente de la ciudad. La idea es que no solo sea un centro de diversión, sino también un punto de encuentro cultural y familiar.
El parque apostará por una operación eficiente, con sistemas eléctricos modernos, ventilación natural, control de acceso digital, vigilancia 24/7 y zonas verdes integradas con el entorno urbano. Todo estará diseñado para ofrecer una experiencia segura, cómoda y memorable para todos los visitantes.
Comparte en: