Redacción
Juan Sebastián Sosa
La narración de lo que hizo Yeison Jiménez las últimas horas antes del fatal accidente de la avioneta conmueve. El cantante había puesto el alma en su presentación en Paipa, reconocido municipio turístico de Boyacá, conocido por sus termales y su laguna.
Un relato publicado por el diario El Tiempo reconstruye las últimas 24 horas del artista a través de la voz de Rodolfo Alexander Monroy Quevedo, el conductor boyacense que no solo lo transportó, sino que lo acompañó, apoyó y hasta se convirtió en confidente en esos días que estuvieron juntos.
Rodolfo detalló cómo recogió a Jiménez la tarde del viernes, lo llevó por varios puntos de la región, compartió café y charlas importantes, y lo acompañó hasta las últimas horas antes de que la avioneta se estrellara el pasado sábado 10 de enero.
A través de ese relato, el conductor describe no solo movimientos y horarios, sino también escenas cotidianas: las conversaciones, la comida que eligió Yeison y hasta un gesto de cuidado cuando el artista se quedó dormido en la camioneta.
Estos detalles le dan a la historia una narrativa humana y cercana, que permite entender no solo el cronograma de un artista en actividad, sino también cómo fue su actitud y energía antes de tomar el vuelo que terminó en tragedia.

Recorrido de la tarde del viernes: cafés, viajes y presentación en Málaga
El conductor relató cómo fue aquel inicio de viaje acompañado por Yeison Jiménez. “Yo lo recogí a las 4:10 de la tarde en el aeropuerto de Paipa. De ahí, mientras nos tomábamos unos tintos y él unas aromáticas”, le explicó Rodolfo al diario El Tiempo, haciendo evidente el tono informal y cálido de la conversación entre ambos.
Mientras esperaban la llegada de la aeronave que había traído al equipo de trabajo, los dos compartieron un tiempo de espera en una cafetería. El plan era partir hacia Málaga, Santander, donde el artista tenía una presentación esa noche.
“Salimos pasadas las 6:00 de la tarde rumbo a Málaga, a donde llegamos sobre las 11:00 de la noche”, recordó el conductor. Esa noche, Jiménez cumpliría con una de sus últimas funciones musicales, acompañado de su equipo.

Llegaron al hotel Big Ben, y aunque Yeison descansó cerca de una hora y media, no perdió la energía para su show. Cerca de las 12:30 de la madrugada, el cantante ya estaba listo para su presentación a pocas cuadras de donde se hospedaba.
Rodolfo también compartió un gesto de cuidado: cuando el artista se quedó dormido por el frío, él detuvo el carro para entregarle una ruana que estaba en el baúl, un detalle que Yeison agradeció hasta el final del trayecto.
Los momentos sencillos: desayunos, trucha y antojos antes del accidente
La narración del conductor siguió al día siguiente, cuando retomaron el viaje rumbo a Paipa. “Desayunó en el hotel y cerca de las 10:15 arrancamos rumbo a Paipa”, explicó, detallando ese paseo tranquilo con conversaciones sobre comida y lugares.
Ya en la carretera, Rodolfo le preguntó a Yeison dónde quería almorzar. “Si en Belén o Duitama (…) tenía ganas de una buena trucha con arroz, algo caserito”, compartió el conductor. Esa elección los llevó a un restaurante pequeño a la salida de Belén.
Mientras esperaban la preparación del plato, Yeison pidió que fueran a comprar queso con bocadillo. Caminaron juntos hasta el establecimiento y adquirieron varios productos, un video que luego se viralizó tras la tragedia.

La trucha fue servida con cariño, pero a Yeison le gustó tanto que pidió una segunda porción, aun cuando ya eran cerca de las 3:00 de la tarde, un momento en el que aún estaban retirados de Paipa.
Rodolfo recordó que el mánager del artista tuvo que llamar dos veces al capitán de la avioneta para reportar su ubicación y la hora estimada de llegada al aeropuerto Juan José Rondón, ya que el vuelo estaba programado para las 4:00 de la tarde.
La despedida en el aeropuerto: palabras, gestos y planes por cumplir
Al llegar al aeropuerto Juan José Rondón a las 3:50 de la tarde, el conductor dejó claro que todo era un ritmo de prisas y emociones. “Me bajé rápido de la camioneta para alcanzarle las maletas porque iban de afán. Me entregó la ruana doblada y me agradeció por todo”, contó don Rodolfo.
En ese mismo momento, Rodolfo intentó estrecharle la mano, pero Yeison decidió ponerse su gorra y abrazarlo fuerte. “Usted maneja muy chimba, mi hermano, muchas gracias por todo, de verdad; mañana entonces nos vemos aquí mismo”, fueron las palabras del artista con las que se despidieron.
El plan hablaba de un viaje a Medellín y luego a Marinilla para una presentación, con regreso el domingo por la tarde al aeropuerto de Paipa. El conductor había sido programado para recogerlo nuevamente y llevarlo hacia Miraflores, en el oriente de Boyacá.
Ese sábado, a las 3:55 de la tarde, Yeison Jiménez ingresó acompañado por su equipo: Óscar Marín, Weisman Mora, Juan Manuel Rodríguez y Jefferson Osorio. Todos lo vieron partir rumbo a Medellín con el objetivo de continuar con su agenda musical.
La avioneta despegó a las 4:09 de la tarde del sábado 10 de enero y, apenas tres minutos después, una columna de humo en dirección a Sogamoso alertó sobre el accidente. La información fue confirmada por motociclistas que observaron maniobras extrañas en el aire antes de perderla de vista.
Aunque el viaje terminó en tragedia, lo narrado por el conductor deja una imagen de Yeison vivaz, agradecido y con proyectos por delante. Los recuerdos de sus últimas horas ahora están grabados no solo en fotos o videos, sino en las palabras de quien compartió su camino.
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