Redacción Julián Dussán Bonilla

La llegada de la inteligencia artificial ha puesto sobre la mesa la inminente posibilidad de que termine realizando trabajos que, hasta el momento, solo eran realizados por seres humanos.

 

El caso es similar a, por ejemplo, lo que ocurrió con la llegada de las máquinas a las fábricas: miles de trabajadores fueron reemplazados por una máquina que, por tiempo ilimitado y solo exigiendo un mantenimiento periódico, ejecutaba a la perfección las tareas que podían hacer varios empleados.

 

Una situación similar se podría avecinar con la llegada de herramientas impulsadas con inteligencia artificial como ChatGPT, desarrollada por OpenAI o Gemini, desarrollada por Google. 

 

“Le podría pasar a mucha gente, potencialmente de forma bastante repentina, potencialmente a todas al mismo tiempo. Y eso tiene implicaciones no sólo para esos individuos, sino para toda la economía”, señala Martin Ford, autor de Rule of the Robots: How Artificial Intelligence Will Transform Everything.

 

Por alarmante que pueda parecer la situación, lo cierto es que experto señala que son varios los empleos que no corren ningún riesgo de ser ejecutados por máquinas.

 

Estos trabajos no podrán ser realizados por la inteligencia artificial

 

Realidad virtual y la inteligencia artificial

 

Según Ford, hay tres categorías de trabajos que no podrían ser, ni remotamente, reemplazados por una máquina: los creativos, los que requieren de relaciones interpersonales sofisticadas y los que requieren de alguna destreza para resolver problemas en entornos impredecibles.

 

Desglosando lo que afirmó el experto, la primera categoría contiene empleos relacionados a la creación de ideas innovadoras en el campo de la medicina, el derecho o aquellos que construyan estrategias legales o de negocios.

 

Respecto a la segunda categoría, se necesita “un conocimiento muy profundo de la gente. Creo que pasará mucho tiempo antes de que la IA tenga la capacidad de interactuar de forma tal que realmente construya relaciones”, apuntó.

 

Por último, los electricistas, plomeros, soldadores y otros trabajos similares no correrían el riesgo de desaparecer, porque automatizar a una inteligencia artificial para que realice este tipo de labores sería sumamente difícil, casi imposible.

Comparte en:


También puede interesarte
Última Hora...