Duberney Rodríguez estaba de paso por la Terminal de Transporte Salitre de Bogotá. Tenía sus maletas consigo y se dirigía a tomar un bus rumbo a Villavicencio, después de haber llegado desde Cartagena. Sin embargo, lo que debía ser un momento más de su viaje terminó convirtiéndolo en uno de los protagonistas de un episodio de violencia ocurrido el domingo 6 de septiembre.
Noticias Caracol habló con Duberney, un fotógrafo profesional de 24 años que presenció el ataque contra una mujer y decidió intervenir cuando vio que el hombre que la agredía sacó un arma cortopunzante.
Los momentos previos al ataque
Según relató, inicialmente pensó que se trataba de una discusión entre personas conocidas. El hombre había ingresado al local e intentaba quitarle el teléfono a la mujer, pero la situación cambió cuando ella comenzó a pedir ayuda.
“Cuando escucho a la muchacha pedir auxilio, auxilio y corrió hacia adentro, yo bajé mis maletas y me hice al frente”, contó.
Duberney explicó que en ese momento todavía pensaba que podía tratarse de una discusión. Pero cuando vio que el hombre comenzó a gritar y sacó un cuchillo, su reacción fue buscar algo que pudiera utilizar para ayudarla.
“Ahí yo automáticamente reacciono y intento buscar algo con que defenderla o contraatacar para poderla defender”, recordó.
La intervención heroica
Primero intentó tomar un elemento que tenía cerca, pero rápidamente entendió que no sería suficiente. Luego observó que otro hombre se acercaba hacia el lugar y decidió entrar también para intentar separar al agresor de la mujer.
Duberney aseguró que su intención inicial no era enfrentarse al atacante. “Lo que pensé en el momento era retirarlo de la persona que estaba apuñalando, o sea, a la muchacha”, explicó.
Cuando intentó apartarlo, el hombre reaccionó: “Al momento en que yo lo toco para jalarlo o empujarlo, él automáticamente lanza un puñal, me lanza con el cuchillo”, contó.
La reacción de Duberney fue inmediata. En medio del forcejeo cayó sobre el agresor e intentó controlar la mano en la que llevaba el arma. “Realmente no me acuerdo bien, es mi reacción defensiva”, dijo sobre esos segundos.
Las heridas del fotógrafo
El joven resultó con una herida superficial en la cabeza, además de un rasguño en el brazo izquierdo y una lesión en la rodilla. Después del forcejeo, otros hombres que estaban en el lugar ayudaron a quitarle el cuchillo al agresor y lo mantuvieron reducido mientras llegaba el personal de seguridad.
Duberney recuerda que, una vez terminó la situación, salió del lugar y se dio cuenta de que tenía sangre en una de sus manos. Al mirarse en un espejo comprobó que estaba herido.
“Me asusté un poco, pero mi reacción fue recoger mis cosas y retirarme del lugar porque ya había pasado lo más grave”, relató.
Uno de los guardias de seguridad le indicó que ingresara a la enfermería. Allí recibió atención por las lesiones.
La mujer también recibió atención
Mientras Duberney era atendido, la mujer permanecía en la enfermería. El joven aseguró que no alcanzó a hablar directamente con ella, pero pudo escucharla expresar su preocupación por sus hijos y su mamá.
Posteriormente, la hermana de la mujer logró comunicarse con él para agradecerle por haber intervenido y contarle que la víctima se encontraba mejor.
Duberney también explicó que había escuchado en la enfermería que una de las heridas habría alcanzado a rozar el pulmón y que otra, en la espalda, había llegado a una zona cercana al corazón. No obstante, esos detalles corresponden a versiones no oficiales.
Sobre el presunto agresor, el joven dijo que, hasta donde pudo conocer, fue detenido y posteriormente llegó la Policía para hacerse cargo del procedimiento.
Un viaje que tuvo que aplazar
Duberney tenía previsto continuar su viaje hacia Villavicencio, pero decidió aplazarlo después de lo ocurrido. Explicó que lo hizo también por precaución, debido a las heridas que sufrió durante el forcejeo.
Para él, sin embargo, lo ocurrido tiene un significado que va más allá de las lesiones que sufrió. “Esto es un milagro de Dios realmente”, afirmó. Duberney, quien aseguró ser creyente, considera que haber estado en ese punto de la Terminal en ese momento tuvo un propósito.
También quiso enviarle un mensaje a la mujer. “Le digo a ella que busque de Dios porque Dios tiene un propósito con ella”, expresó.
La hermana y el cuñado de la mujer se comunicaron con él después del hecho para agradecerle por su intervención. Uno de ellos, según contó Duberney, le dijo que había sido muy valiente y le dio las gracias.
Para el joven, esos agradecimientos son suficientes. Su principal deseo ahora es que la mujer pueda recuperarse.
El agresor fue identificado
Según información de las autoridades, el atacante fue identificado como Anthony Gabriel Vilera Delgadillo, de 26 años de edad, quien habría sido la expareja de la víctima.
El hombre fue capturado gracias a la intervención de los testigos del hecho que lograron neutralizarlo y entregarlo posteriormente a la Policía, que quedó a cargo del procedimiento y de las actuaciones correspondientes para establecer las circunstancias en las que ocurrió el hecho.
La víctima permanece bajo atención médica en la Clínica Colombia, donde recibió tratamiento por las heridas causadas por el arma cortopunzante.