Redacción Juan Sebastián Sosa

En Perú hay toda una polémica luego de que el Ministerio de Salud de ese país publicara un decreto supremo el pasado 10 de mayo en el que incluyó la transexualidad, el travestismo y la identidad de género como enfermedades mentales en el último Plan Esencial de Aseguramiento en Salud. 

 

El anuncio volvió a abrir las heridas del colectivo LGBTI, lo que generó la reacción de activistas y algunas voces políticas. 

 

“Haber incorporado a estas definiciones, que han sido proscritas en el campo de la salud y derechos humanos, acrecienta la desconfianza que ya hay en el Estado de respeto a las minorías sexuales y por tanto ha merecido el rechazo de la institución”, le dijo a EFE Susana Chávez, directora de la ONG Promse.

 

Tras las reacciones en contra de la medida, la cartera de Salud publicó un comunicado en el que aclaró que la diversidad de género y sexual no son enfermedades ni trastornos y explicó que había actualizado el PEAS “para garantizar que la cobertura de atención sea completa en salud mental”. 

 

“En ese marco, expresamos nuestro respeto a las identidades de género, así como nuestro rechazo a la estigmatización de la diversidad sexual en el país (…) El Minsa reafirma categóricamente el respeto a la dignidad de la persona humana”, añadió la entidad. 

 

 

El ministerio subrayó que el CIE-10 (la clasificación internacional de enfermedades) se mantiene vigente en Perú, en tanto se inicie la implementación progresiva del CIE-11, tal como ocurre en otros países de la región y que entró en vigor el 1 de enero de 2022 de manera oficial.

 

En este sentido, Chávez indicó que están “absolutamente en contra” de esta clasificación porque no responde al compromiso que tiene el país de avanzar en las definiciones de la CIE-11 “que justamente aborda los temas de salud sexual y reproductiva fuera del campo de la patologización”.

 

Piden derogar el decreto

 

A pesar del comunicado de la cartera, las voces de rechazo continuaron y exigen la derogación del decreto. La directora de la ONG Promse señaló que la medida “abre las puertas a acciones o actividades que han sido totalmente prescritas como el asunto de las terapias de conversión”

 

“El Gobierno de Boluarte emite una norma inconstitucional y vergonzosa que califica la transexualidad y en general la identidad de género como enfermedades mentales. Esto es inaudito y por eso he pedido públicamente a la presidenta de la República que esta norma sea derogada de inmediato. No podemos seguir retrocediendo”, dijo la congresista progresista Flor Pablo. 

 

Asimismo, recordó que el Legislativo ha aprobado recientemente leyes que suprimen el lenguaje inclusivo, limitan en los colegios la difusión de contenidos de educación sexual integral y han impulsado una ley que suprime la paridad y alternancia para las próximas elecciones.

 

Con información de EFE

 

Comparte en:


También puede interesarte
Última Hora...