Al mencionar la lava de un volcán, al imaginario de las personas siempre viene la imagen de un río de fuego con tonalidades naranjas y negras. Sin embargo, existe una excepción a la regla: hay un volcán en la Tierra que, en vez de emitir lava de ese color característico, lo hace de color azul.
Se trata del volcán Kawah Iljen, situado en el este de la isla de Java (Indonesia), un lugar único en el mundo. Indonesia está situada en pleno Cinturón del Fuego del Pacífico, un lugar con más de 1240 volcanes activos, por lo que es considerado como uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo.
En cuanto al singular volcán, es un gigante de 2.386 metros de altura que, aunque está activo, guarda muchos misterios en su interior. El principal secreto que esconde, y que está expuesto a la vista de todos los visitantes, es que cuando llega la oscuridad escupe lava de color azul.
¿Cómo es eso posible? La realidad es que este volcán almacena una increíble cantidad de azufre en su interior. “Un elevado porcentaje de este elemento químico emerge en estado líquido y desciende creando ríos rojizos que se solidifican y cristalizan en contacto con la atmósfera; se originan así grandes bloques de color amarillo intenso. Otra gran parte del azufre, sin embargo, es eyectada en estado gaseoso”, explica National Geographic.
El azufre que sale del volcán en estado líquido se encuentra en estado gaseoso bajo la corteza, por lo que, sometido a grandes presiones y a temperaturas superiores a los 600 grados centígrados, aprovechan las grietas del volcán para salir a gran presión al exterior. Así es como surge el espectáculo de luces.
Al contacto con el oxígeno de la atmosfera, los gases de azufre arden y poco después su temperatura desciende drásticamente. Esto hace que el gas se licué y se convierta en líquido de color azul brillante.
El peligroso lago al que llega la lava azul
Luego del espectáculo de color azul, ese líquido va hacia su propio depósito: se trata de un lago al interior del cráter, de más de un kilómetro de diámetro y que es uno de los puntos más peligrosos del planeta.
Los mineros que trabajan en la zona para la extracción de azufre se enfrentan a graves peligros, pues por la sustancia que contiene el lago es tóxico y corrosivo y los vapores que exhala el volcán son perjudiciales para la salud.
Según recoge National Geographic, el cráter del volcán es uno de los pocos lugares del mundo en los que aún se realiza minería manual y sin máquinas, por lo que los mineros son los encargados de alzar los bloques de azufre por sí mismos.
“El aire es irrespirable y se hace imprescindible el uso de máscaras antigás, que muy pocos mineros poseen”, dijo el fotógrafo francés Olivier Grunewald.
“Los mineros empiezan a trabajar a las tres de la mañana, arrancan bloques de azufre en las orillas del lago, dentro del cráter, y los transportan hasta la cima. Desde allí se dirigen a la oficina de la empresa Candi Ngrimbi, que explota la mina desde 1967 y que les paga unos cinco céntimos de euro por cada kilo de azufre”, añadió Grunewald.
Pese a estar activo, el volcán Kawah Ijen no ha entrado en erupción desde 1936. Sin embargo, se han registrado las muertes de 74 personas al interior de este, casi todos mineros.