Redacción Juan Sebastián Sosa

El caso de Valeria Afanador, una niña de 10 años con síndrome de Down desaparecida desde el 12 de agosto en Cajicá, ha mantenido en alerta a las autoridades y a la comunidad. Durante más de tres semanas, los organismos de socorro han realizado búsquedas intensas, inicialmente enfocadas en el río Frío, zona cercana al colegio donde fue vista por última vez.

 

El 22 de agosto, durante una de las inspecciones en el sector de El Molino, investigadores del CTI hallaron restos humanos. El hallazgo se produjo mientras se desarrollaban las labores para encontrar a Valeria. Debido a la gravedad del descubrimiento, el material óseo fue enviado de inmediato al Instituto Nacional de Medicina Legal.

 

La noticia generó gran expectativa ante la posibilidad de que los restos pertenecieran a la menor. Sin embargo, las autoridades fueron prudentes y esperaron los análisis científicos para confirmar la identidad.

 

Este martes, 26 de agosto, Medicina Legal entregó el dictamen: los restos no eran de la menor. Corresponden a Javier Mauricio García Pineda, un joven de 24 años reportado como desaparecido desde el 10 de junio en Cajicá. Con esto, el caso de Valeria sigue abierto y en investigación.

 

Según la Fiscalía, la inspección técnica al cadáver fue realizada por el CTI de la Seccional Cundinamarca, y el reconocimiento fue posible gracias al trabajo forense y de cotejo con registros anteriores. Aunque la noticia no resuelve el paradero de Valeria, sí reabre un caso que había quedado en el silencio.

 

Javier Mauricio García Pineda

 

¿Quién era Javier Mauricio García y cómo desapareció?

 

Javier Mauricio García era un joven trabajador de 24 años, empleado en un outlet de la empresa Imusa, en Capellanía. El último contacto con él fue el 10 de junio, cuando salió de su jornada laboral a las 10:00 de la noche. Ese día vestía su uniforme y no llevaba chaqueta.

 

Desde entonces, su familia no volvió a saber de él. Su madre, Luz Dary Pineda, relató que iniciaron una intensa búsqueda, acudiendo al CTI, la Fiscalía y la Policía Metropolitana de Bogotá. Sin embargo, durante semanas no obtuvieron ninguna respuesta clara sobre su paradero.

 

La incertidumbre creció con los días. La familia mantenía la esperanza de encontrarlo con vida, pero el tiempo pasaba sin avances. El hallazgo de restos en el mismo municipio, en medio de la búsqueda de Valeria Afanador, marcó un giro inesperado.

 

Búsqueda de Valeria Afanador en río Frío

 

Según narró su madre, fue en los últimos días cuando recibió una llamada de Medicina Legal que cambió todo. Le informaron que podría tratarse de su hijo, pero que debía acudir al CTI para el proceso de reconocimiento.

 

Los restos fueron hallados dentro de bolsas plásticas en inmediaciones del río Frío. Posteriormente, se confirmaron signos de desmembramiento, lo que elevó las alarmas sobre una posible acción violenta.

 

Tras el análisis técnico, Medicina Legal estableció con certeza que se trataba de Javier Mauricio García. A partir de ese momento, la Fiscalía inició una nueva línea de investigación paralela al caso de Valeria.

 

Un hallazgo en medio de otra búsqueda que abre nuevas preguntas

 

El cuerpo de Javier Mauricio García fue hallado gracias a las labores desplegadas por la Fiscalía en el operativo especial por Valeria Afanador. Investigadores encontraron varias bolsas en una zona boscosa cerca del río Frío, en el sector El Molino, en Cajicá.

 

Al inspeccionarlas, se encontraron extremidades humanas. Aunque la prioridad era hallar pistas sobre Valeria, el hallazgo llevó a ampliar el alcance de las investigaciones. La inspección forense determinó que los restos correspondían a un hombre adulto.

 

Las autoridades decidieron enviar todo el material a Medicina Legal para confirmar su origen. La espera fue tensa, especialmente para las familias involucradas. Finalmente, los expertos establecieron que se trataba de García, desaparecido hacía más de dos meses.

 

Río Frío en Cajicá

 

Hasta el momento, no hay información oficial sobre cómo murió ni quién sería responsable del crimen. Tampoco se ha establecido si el lugar donde se halló el cuerpo es el sitio del asesinato o solo el punto de abandono.

 

El hecho de que el cuerpo estuviera desmembrado ha levantado serias sospechas sobre el tipo de delito que se estaría investigando. Las autoridades trabajan ahora en esclarecer si se trató de un homicidio premeditado y si hay conexión con otras desapariciones en la zona.

 

La búsqueda de Valeria Afanador continúa: sin rastros y con más presión

 

Mientras se esclarece el hallazgo de Javier García, la pregunta principal sigue sin respuesta: ¿dónde está Valeria Afanador? La menor desapareció hace más de tres semanas y, pese a los operativos en zonas rurales y urbanas, no hay pistas certeras sobre su paradero.

 

El colegio Gimnasio Campestre Los Laureles fue el último lugar donde fue vista. Las autoridades no descartan ninguna hipótesis, incluida la de una desaparición forzada. Incluso, han surgido declaraciones preocupantes sobre posibles omisiones de información por parte de directivos del plantel.

 

El hallazgo de los restos en el río Frío ha desviado momentáneamente el foco, pero también ha reforzado la importancia de ampliar la búsqueda en toda la zona. Las autoridades insisten en que no descansarán hasta encontrar a Valeria.

 

Gimnasio Campestre Los Laureles

 

El caso ha puesto en evidencia la complejidad de investigar desapariciones en zonas mixtas (rurales y urbanas) y la necesidad de actuar con rapidez en las primeras 72 horas.

 

Con la identificación de Javier Mauricio García, se cierra un capítulo doloroso, pero se mantiene viva la urgencia por encontrar a Valeria. La Fiscalía ha reiterado que las investigaciones siguen en curso y que cada pista será analizada a fondo.

 

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