Redacción
Juan Sebastián Sosa
Han pasado varios días desde la desaparición de Valeria Afanador, una niña de 10 años con síndrome de Down que fue vista por última vez en el colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, ubicado en Cajicá, Cundinamarca. Al principio, las autoridades se centraron en buscarla en el río Frío, un afluente cercano al lugar.
Sin embargo, después de intensos operativos de búsqueda por parte de los organismos de socorro, esa hipótesis perdió fuerza. No se hallaron rastros de la menor en el afluente, lo que llevó a los investigadores a contemplar otros escenarios más graves.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, sugirió públicamente que el caso podría tratarse de una desaparición forzada. Esta hipótesis, según dijo, sería la única que explicaría la falta total de indicios de un accidente o de fuga voluntaria.
Las declaraciones del gobernador generaron un giro importante en el caso. Las autoridades comenzaron a enfocarse en el entorno más cercano a Valeria, en especial en lo ocurrido dentro de la institución educativa antes de su desaparición.
En este nuevo enfoque, se empezó a revisar con mayor detalle todo el material disponible, incluidos los testimonios de directivos del colegio, docentes, personal administrativo y padres de familia.

Audio revelador: rectora habla de un posible responsable
Este martes 26 de agosto, Julián Quintana, abogado de la familia Afanador, compartió un video que podría cambiar el rumbo de la investigación. En el clip se escucha a la rectora Sonia Ochoa hablar sobre un extrabajador como presunto responsable del caso.
“¿Quién lo hizo? Una persona que odia al colegio, un extrabajador. Claro, yo quiero reafirmar lo que le he dicho a la Fiscalía, al comandante, al coronel, al general”, afirmó Ochoa en una reunión con padres de familia. Según Quintana, la grabación fue tomada durante un encuentro privado en el que la rectora compartió detalles que, hasta ese momento, no eran públicos.
En la grabación, Ochoa también se presentó como víctima. “Esto no es una justificación, ni para que me digan pobrecita. Es mi responsabilidad”, dijo, asegurando que nunca se ha escondido frente a los hechos.
La directiva afirmó haber mencionado su versión a miembros de la Fiscalía y altos mandos de la Policía. No obstante, el abogado cuestiona por qué esa información no fue parte de las declaraciones oficiales desde el principio.
“Ustedes pertenecen a mi familia y no lo pensaba manifestar”, comentó Ochoa, mientras explicaba que el supuesto agresor también intentó hacerle daño a ella y a la institución. “Me acordé de la señora que me dijo: ‘Yo le mandaría a la Fiscalía’. No solamente me mandó a la Fiscalía, sino a la Dijin, el Gaula y el CTI”.
El abogado Quintana pidió que esta versión sea verificada de inmediato por las autoridades y solicitó una nueva diligencia de interrogatorio a la rectora para esclarecer su testimonio.
Fiscalía prepara inspecciones y nuevas diligencias
Tras la difusión del video, la Fiscalía alista nuevas actuaciones en el marco de la investigación. Entre las medidas previstas se encuentra una inspección judicial al colegio Gimnasio Campestre Los Laureles.
Así lo confirmó el abogado Julián Quintana en entrevista con La FM. Según dijo, se busca recolectar nuevos elementos materiales de prueba y tomar nuevas declaraciones al personal del colegio, incluidos docentes y administrativos.
Uno de los puntos clave es que la rectora habría hecho declaraciones distintas en escenarios públicos y privados. “Solicitamos a la Fiscalía que la rectora vuelva a ser interrogada oficialmente y se esclarezca quién es ese ‘enemigo’ del colegio que menciona”, insistió el abogado.

La defensa también busca conocer si existieron omisiones por parte de la institución en el suministro de información relevante desde los primeros días de la desaparición de Valeria.
Según Quintana, el colegio fue el último lugar donde se vio a la menor con vida, lo que hace fundamental que todas las versiones ofrecidas por sus directivos estén bajo total escrutinio legal.
El objetivo es avanzar en la línea de investigación principal: un posible secuestro perpetrado por alguien con acceso o conocimiento del colegio. “No fue un hecho casual, fue algo planeado”, dijo Quintana.
Indicios clave: rejas modificadas y video sin audio
Otra revelación que inquieta a la familia y sus representantes legales es el posible cambio de la escena donde ocurrió la desaparición. Según Julián Quintana, la reja por donde habría salido Valeria fue modificada por el colegio tras los hechos.
“El lugar más importante de la desaparición fue alterado: los huecos de la reja fueron rellenados y reforzados”, denunció el abogado. Para él, esto impide una reconstrucción adecuada de lo ocurrido el día en que desapareció la menor.
También llamó la atención sobre los videos de seguridad. En uno de ellos se ve a Valeria jugando cerca de una reja metálica y luego desapareciendo, pero el clip no tiene sonido. “No afirmamos que hubo manipulación, pero pedimos que expertos lo analicen”, explicó.
Otro detalle que refuerza la hipótesis de desaparición forzada es la ausencia total de rastros. “Si hubiera salido sola del colegio, tendría que haber algún indicio: un zapato, un accesorio, algo. No hay absolutamente nada”, aseguró.
Estos elementos están siendo analizados como posibles pruebas de que alguien conocía la rutina del colegio y aprovechó un momento de descuido para sacar a Valeria sin dejar huella.
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