Redacción Juan Sebastián Sosa

Tras 18 días de angustiosa búsqueda, el cuerpo de Valeria Afanador, la niña de 10 años desaparecida en el colegio Gimnasio Campestre Los Laureles el 12 de agosto, fue hallado este viernes en el sector rural de Fagua, a orillas del río Frío cercano a Cajicá. 

 

El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, confirmó que el dictamen forense estableció plenamente la identidad de la menor, mientras Medicina Legal continúa los estudios para definir las causas y circunstancias de su muerte.

 

Las primeras imágenes del sitio, reveladas por el medio local Chía Radio 24, muestran una hacienda llamada Fagua, ubicada a menos de un kilómetro del colegio donde desapareció Valeria. La zona fue acordonada inmediatamente al descubierto del hallazgo, con un portón y arbustos que bordean el río Frío como fondo visual del lugar.

 

Este hallazgo generó conmoción, pues autoridades y voluntarios habían inspeccionado el lugar en múltiples ocasiones desde el día uno sin éxito. La sorpresa evidenció que el sitio, hasta entonces limpio de indicios, terminó siendo finalmente el escenario donde apareció el cuerpo.

 

 

Según el gobernador Rey, el punto del hallazgo había sido parte de los primeros recorridos palmo a palmo. La sensación compartida por los equipos de búsqueda fue que el cuerpo no había estado allí todo ese tiempo, lo que suma un elemento inquietante al caso.

 

El CTI adelantó las diligencias judiciales en el sitio, tras ser informado por un campesino. La combinación de coordenadas geográficas —300 metros del colegio y en zona rural de difícil acceso— pone en evidencia la urgencia de reconstruir todos los movimientos del caso.

 

Este escenario despierta no solo dolor sino múltiples preguntas: ¿fue abandonado allí recientemente? ¿Por qué justo en ese lugar ya examinado? Lo que hasta ayer fue parte de la búsqueda exhaustiva, hoy se convierte en interrogante clave.

 

 

“Aquí ya habíamos buscado”: autoridades confirman que el cuerpo no estaba antes en ese lugar

 

Autoridades reiteraron que ese lugar fue inspeccionado desde el inicio de la búsqueda. El capitán de Bomberos Álvaro Farfán aseguró que tanto rescates formales como voluntarios revisaron la zona varias veces sin hallar rastro alguno.

 

Con presencia de más de 200 personas recorriendo hasta 20 kilómetros, la zona contigua al colegio fue barrida meticulosamente. Sin embargo, el hallazgo solo se produjo este viernes, lo que llevó al gobernador a afirmar que el cuerpo fue dejado recientemente.

 

Este antecedente refuerza la teoría de que Valeria pudo haber sido trasladada al sitio después de su desaparición. Nadie lo había visto ni detectado en las inspecciones previas, lo que aumenta la sospecha de intervención externa.

 

Muerte Valeria Afanador

 

A esto se suma el contexto físico del colegio: el río está a sólo cuatro metros del plantel, cuando la normativa exige una distancia mayor. Esta cercanía amplifica el riesgo y la crítica sobre la seguridad de la institución educativa.

 

Por ello, no solo se investiga qué sucedió esos 18 días, sino también cómo fue posible que un lugar considerado inseguro quedara tan cerca del colegio. La responsabilidad institucional está en el centro del debate.

 

Hipótesis de intervención de un tercero toma fuerza: abogado apunta a rapto o homicidio

 

El abogado de la familia, Julián Quintana, señaló en diálogo con Caracol Radio que los hallazgos no permiten pensar en un accidente. Para él, la hipótesis más sólida es la intervención de un tercero que colocó el cuerpo allí, dada la imposibilidad de que permaneciera invisible en una zona ya examinada.

 

El análisis de videos del colegio refuerza esta teoría. Según Quintana, en varios registros Valeria aparece comportándose como si alguien la estuviera guiando desde fuera del colegio. “Parece que alguien detrás de la reja la estaba llamando”, describió.

 

La menor, según constató la familia, no era de las que se alejaban de su entorno. El hecho de que entrara y saliera varias veces del colegio, siempre pegada a la valla, habla de una conducta atípica para ella.

 

Muerte Valeria Afanador

 

El abogado también aclaró que, si bien la causa de muerte pudiera determinarse como ahogamiento, eso no descarta la intervención de un tercero. Podría tratarse de un rapto fallido o incluso de un crimen seguido por el ocultamiento del cuerpo.

 

Quintana concluyó que la prioridad ahora es conocer día a día qué ocurrió con Valeria durante esos 18 días. Además, solicitaron un informe aclaratorio sobre si hubo signos de violencia en el cuerpo, elemento clave para concretar cualquier hipótesis.

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