Redacción Angélica González

Un caso que ha conmovido a Nariño y que mantiene en expectativa a las autoridades es el de Blanca Emeria Pardo Rosero, una campesina de 72 años que fue encontrada por sus familiares en el potrero de una finca ubicada en la vereda Plazuelas, zona rural de San Bernardo, después de varias horas sin que pudieran comunicarse con ella.

 

La adulta mayor fue hallada desorientada, con múltiples lesiones y había permanecido expuesta al frío durante horas. Fue trasladada inicialmente a un centro asistencial de San Bernardo y luego remitida a Pasto, donde falleció el 29 de agosto de 2026.

 

 

El caso quedó registrado en un reporte policial

 

El caso quedó registrado en un reporte de la Policía de Nariño, conocido por el diario El Tiempo, con fecha del 31 de agosto de 2026. Según el documento, el Hospital San Pedro de Pasto informó sobre el fallecimiento de Blanca y señaló que la mujer había sido encontrada en la parte interna de la finca, en un potrero, "desorientada" y con "al parecer signos de abuso sexual".

 

La institución dejó constancia de que se desconocía quién habría causado las lesiones y que los hechos eran materia de investigación. La inspección técnica al cadáver quedó a cargo del CTI de Pasto y, de acuerdo con el documento, los hechos quedaron bajo investigación de la Fiscalía General de la Nación.

 

 

La última conversación con su hija

 

La familia reconstruyó las horas previas al hallazgo. Jenny, una de las hijas de Blanca, contó en una entrevista con el pódcast 'Vamos pa' eso' que el último contacto que tuvo con su madre ocurrió el miércoles anterior. Como acostumbraba hacerlo, la mujer la llamó alrededor de las 8 de la noche y le contó que estaba recogiendo huevos para enviárselos a sus hijos.

 

"Terminaré de recoger tres nidos de huevos para enviártelos en la chiva", recordó Jenny que le dijo su madre. Después de esa conversación, no volvió a hablar con ella.

 

El viernes, Jenny supo que su hijo había intentado comunicarse con su abuela. Como ya era tarde, decidió llamarla al día siguiente. El sábado, alrededor de las 8:40 de la mañana, marcó al teléfono de Blanca, pero no obtuvo respuesta.

 

"El celular sonó. Sonó. Y nada", relató.

 

La hija volvió a llamar cerca de las 10 de la mañana y nuevamente alrededor de las 11:30. A las 12:40 insistió una vez más, pero Blanca continuaba sin responder.

 

 

La búsqueda que llevó al potrero

 

Al mismo tiempo, Marisol, una de las hijas que vivía con Blanca, se encontraba fuera de la vivienda. Según Jenny, había salido desde las 8 de la mañana para atender a un paciente en otro municipio y regresó alrededor de las 5 de la tarde. Al llegar, no encontró a su madre.

 

Fue entonces cuando comenzó la búsqueda. Marisol llamó a otros familiares y preguntó a vecinos de la zona si habían visto a Blanca. Uno de ellos aseguró que sí la había visto durante la mañana.

 

"Le preguntamos a un vecino. Le dije: '¿Has visto a mi madre?'", contó Jenny. Según su relato, el vecino respondió que había visto a Blanca pasar por el potrero alrededor de las 8 o 8:30 de la mañana, llevando un poncho y un machete.

 

La familia siguió ese rastro hasta el terreno de la mujer. Blanca fue localizada allí, aproximadamente a 10 minutos caminando de la vivienda.

 

 

"La encontraron viva, pero desorientada"

 

Cuando la encontraron, todavía tenía signos vitales, pero se encontraba en un estado que alarmó a sus familiares. Según Jenny, estaba desorientada, muy afectada por el frío y en estado de shock.

 

"La encontraron viva", explicó su hija. De acuerdo con su relato, Blanca no podía contar qué le había ocurrido y apenas respondía a sus familiares. "Déjenme en paz", repetía la mujer.

 

El reporte de la Policía de Nariño señala que, al momento del hallazgo, presentaba "al parecer signos de abuso sexual". La institución dejó constancia de que se desconocía quién habría causado las lesiones.

 

Ante la gravedad de la situación, un vecino solicitó una ambulancia. Blanca fue trasladada inicialmente a la E.S.E. de San Bernardo. Allí, según contó Jenny, el personal médico pudo observar el estado en que había llegado la mujer.

 

 

Las lesiones que alarmaron a la familia

 

"Mi mamá llegó muy golpeada, llegó arañada, quiero decir, tenía trozos de los brazos desgarrados", relató Jenny.

 

La hija también describió las lesiones que presentaba en la espalda. Al recordar el terreno donde fue encontrada, señaló que había espinas y que, por las heridas que observó, tuvo la impresión de que su madre había sido arrastrada.

 

"La espalda parecía como si la hubieran arrastrado porque todas las cosas en su pasto son espinas", explicó.

 

A las lesiones se sumaba la exposición al frío durante varias horas. Según la hija, Blanca presentó hipotermia y su estado dificultó la atención médica.

 

"Tenía mucho frío", afirmó Jenny al reconstruir lo sucedido en el centro asistencial.

 

Debido a su condición, Blanca fue remitida posteriormente a Pasto. Durante el traslado, sus familiares intentaron hablar con ella para conocer qué había ocurrido en el terreno. Sin embargo, su estado no le permitía entregar una explicación clara.

 

 

"Mi mamá solo divaga y divaga. Y no podía entenderla", recordó Jenny.

 

 

Los últimos momentos en el hospital

 

La familia esperaba que Blanca pudiera recuperarse y contarles qué había sucedido. Sin embargo, su estado continuó empeorando.

 

Cuando sus hijos llegaron al hospital en Pasto, Jenny pudo verla y aseguró que encontró más lesiones en su cuerpo. "Llegó completamente intubada, revisé su cuerpo y tenía muchas marcas de agresión. Estaba arañada, sus pechos estaban mordidos", relató.

 

Los familiares también intentaron preguntarle quién la había agredido. Según Jenny, Blanca no consiguió entregar una respuesta que pudiera ser entendida con claridad. En uno de los videos grabados después del hallazgo, sus familiares le preguntaban reiteradamente quién le había hecho daño, pero tampoco lograron identificar con certeza sus palabras.

 

"Mi madre, desafortunadamente, no tuvo tiempo de decir nada. Así que nos quedamos con lo desconocido", manifestó Jenny.

 

Blanca permaneció hospitalizada en Pasto. El reporte de la Policía de Nariño señala que el Hospital San Pedro informó posteriormente sobre su muerte. La inspección técnica al cadáver quedó a cargo del CTI de Pasto y, de acuerdo con el documento, los hechos quedaron bajo investigación.

 

Jenny estuvo junto a su madre durante sus últimos momentos. La hija contó que los médicos les habían advertido sobre la gravedad de su estado y que, pese a los esfuerzos por estabilizarla, la mujer continuó deteriorándose.

 

 

El reporte policial y la investigación pendiente

 

El reporte policial señala que el centro de salud no informó inicialmente del caso a la Policía Nacional y que, para el momento de la elaboración del documento, estaba pendiente la noticia criminal.

 

Para la familia, la principal incógnita permanece en lo ocurrido durante las horas en las que Blanca estuvo sola en el terreno y en quién pudo haberle causado las lesiones con las que fue encontrada.

 

"¿Quién pudo haberle hecho eso? ¿Quién? Todos son vecinos, todos nos han visto crecer", expresó Jenny.

 

Las autoridades de Nariño le confirmaron a El Tiempo que el caso continúa en investigación y quedó en manos del CTI de la Fiscalía. Se espera que en los próximos días se conozcan nuevos detalles que permitan esclarecer lo ocurrido y establecer quién o quiénes serían los responsables de la muerte de la adulta mayor.

 

 

 

 

 

 

 

La Defensoría incluyó el caso como posible feminicidio

 

La Defensoría del Pueblo incluyó el caso entre los posibles feminicidios registrados en Nariño durante 2026. El organismo señaló que Blanca Emeria fue encontrada con aparentes signos de violencia y que murió posteriormente en Pasto a causa de las lesiones.

 

Según reveló la Defensoría, en Nariño, en los siete primeros meses del 2026 se han registrado 17 feminicidios, y uno de los casos que más rechazo y repudio causó fue el relacionado con la adulta mayor Blanca Emeria Pardo, registrado en el municipio de San Bernardo.

 

 

La comunidad exige respuestas

 

La comunidad de San Bernardo ha expresado su rechazo por la muerte violenta de Blanca Emeria y ha pedido celeridad en las investigaciones. La Alcaldía de San Bernardo manifestó su solidaridad con la familia y ofreció acompañamiento institucional.

 

"Mi mamá no murió. Mi mamá la mataron", expresó Jenny en el podcast donde reconstruyó lo sucedido, una frase que ha resonado en la región y que ha reactivado la exigencia de justicia por el crimen de su madre.

 

El caso continúa bajo investigación del CTI de Pasto, y las autoridades esperan avances próximamente que permitan identificar a los responsables de las agresiones que antecedieron a la muerte de la campesina de 72 años.

 

 

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