Redacción
Angélica González
La sensación de estar desconectado del cuerpo, de los pensamientos o del entorno puede resultar confusa y, para muchas personas, difícil de identificar. Este fenómeno, conocido como disociación, es una respuesta natural del sistema nervioso frente a situaciones de estrés intenso, sobrecarga emocional o experiencias que resultan difíciles de procesar.
Según la psicóloga clínica Kait Rosiere, especialista en traumas complejos de Bloom Psychological Services, la disociación funciona como un mecanismo de protección. Sin embargo, cuando se presenta de forma frecuente, puede afectar la rutina diaria y el bienestar general.
¿Qué es la disociación y por qué ocurre?
La disociación aparece cuando la mente se “desconecta” del cuerpo o del momento presente, especialmente ante situaciones abrumadoras. Rosiere describe este fenómeno como “el sistema de frenado de emergencia incorporado a nuestro cerebro”, diseñado para bloquear sensaciones y ayudar a soportar circunstancias difíciles.
Las experiencias disociativas pueden ir desde ensoñaciones leves hasta episodios más severos asociados a traumas. Realizar actividades en piloto automático, sentir que la realidad se percibe como irreal o experimentar distanciamiento emocional son manifestaciones frecuentes.
Las causas más comunes, según Rosiere, están relacionadas con la incapacidad del cuerpo para reaccionar ante una amenaza mediante las respuestas habituales: huir, luchar u ocultarse. Cuando ninguna de estas opciones es posible, el sistema nervoso opta por la parálisis como mecanismo de defensa.
Este proceso también puede estar desencadenado por ansiedad severa, estrés crónico, falta de sueño, recuerdos dolorosos o entornos percibidos como inseguros. Además, la disociación suele relacionarse con trastornos de ansiedad y trastorno de estrés postraumático (TEPT).
Síntomas de disociación: señales a las que debe prestar atención
Identificar los síntomas es clave para entender su impacto. De acuerdo con Rosiere y con especialistas citados por Hello, los signos más comunes incluyen:
• Actuar en piloto automático o completar tareas sin plena conciencia.
• Sensación de ausencia, distracción extrema o “estar flotando”.
• Entumecimiento emocional o sensación robótica.
• Percepción del entorno como irreal o distorsionado.
• Episodios de ensoñación intensa.
• Visión borrosa, zumbidos en los oídos o sensación de estar fuera del propio cuerpo.
La psicoterapeuta Violeta Retamosa, citada por Psicología y Mente, señala que estos síntomas pueden aparecer de forma aislada o mantenerse por periodos prolongados dependiendo del nivel de estrés. Si interfieren en actividades cotidianas, es necesario prestar atención y buscar orientación profesional.
Cómo reconectar con el presente: ejercicios prácticos para reducir la disociación
Aunque la disociación puede ser desconcertante, existen técnicas sencillas que ayudan a volver al “aquí y ahora”. Los expertos recomiendan ejercicios de aterrizaje sensorial, como:
1. Identificar estímulos del entorno
Observa cinco cosas que puedas ver, cuatro que puedas tocar, tres que escuches, dos que huelas y una que puedas saborear. Este ejercicio dirige la atención hacia los sentidos y ayuda a frenar la desconexión.
2. Juegos mentales simples
Buscar objetos que empiecen con cada letra del alfabeto, elegir un color y encontrar elementos de ese color o contar hacia atrás desde 100 en intervalos de siete son maneras rápidas de concentrar la mente.
3. Activar sensaciones físicas
Sostener un cubo de hielo, lavarse la cara con agua fría, morder suavemente el interior de la mejilla o presionar las uñas contra la palma de la mano generan sensaciones intensas que reorientan al cuerpo.
4. Movimientos corporales
Plantar los pies firmemente en el suelo, saltar suavemente o realizar respiraciones profundas permite recuperar el control físico. Quienes necesiten hacerlo de manera discreta pueden tensar y relajar los músculos de las piernas sin llamar la atención
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
No todas las experiencias disociativas requieren atención clínica. Sin embargo, Hello advierte que es importante consultar a un profesional cuando estos episodios son frecuentes, intensos o interfieren en la vida diaria. Un especialista en salud mental podrá descartar condiciones como el Trastorno de Estrés Postraumático (Tept) y ofrecer un tratamiento adecuado.
Con información de Infobae
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