Redacción
Angélica González
Con la llegada de diciembre se acerca también el tiempo de Adviento, un periodo litúrgico de preparación que abarca los cuatro domingos anteriores al 25 de diciembre. Para la tradición católica, este tiempo invita a reflexionar sobre temas como la esperanza, la paz, la alegría y el amor, que marcan cada una de las semanas de la temporada. Aquí te mostramos cómo crear y bendecir la Corona de Adviento.
El Adviento es considerado un camino espiritual que ayuda a preparar el corazón para la celebración del nacimiento de Jesús, dando inicio formal al ambiente navideño en los hogares y comunidades.
La corona de Adviento: símbolo central de la preparación
En este contexto, la corona de Adviento ocupa un lugar especial. Se trata de un arreglo circular elaborado con ramas verdes y cuatro velas, que simboliza la espera activa, la esperanza y la luz que llega con el nacimiento de Jesús.
Su forma circular representa el amor eterno de Dios, mientras que las velas marcan el paso del tiempo y favorecen la reflexión espiritual durante cada domingo de Adviento.
Cómo hacer una corona de Adviento: materiales y pasos
Materiales básicos
Para elaborar una corona tradicional se necesitan:
• Base circular (de espuma floral, alambre o cartón)
• Ramas verdes, como pino, romero o lavanda
• Cuatro velas (tres moradas y una rosa, o blancas si se prefiere)
• Alambre floral o cinta para fijar el follaje
• Adornos opcionales: piñas, listones, bayas o esferas decorativas
Pasos para armar la corona
Según consejos compartidos en sitios especializados como Mercy Home, la corona se puede elaborar en cinco pasos:
1. Preparar el espacio de trabajo: organizar los materiales sobre una superficie amplia.
2. Crear la capa principal de follaje: cortar las ramas en trozos de 18 a 25 centímetros y fijarlas a la base con alambre, superponiéndolas para dar volumen.
3. Agregar los adornos: incorporar piñas, cintas, bayas u otros elementos decorativos.
4. Colocar las velas: distribuirlas de manera equilibrada y asegurarlas en portavelas o soportes firmes.
5. Revisar y ajustar: observar la corona desde distintos ángulos y corregir espacios vacíos o desbalances.
Opciones ecológicas con materiales reciclados
Para quienes buscan una alternativa económica o sostenible, también es posible hacer una corona con materiales reciclados: una base de cartón, botellas plásticas como portavelas y ramas artificiales o naturales. La creatividad es clave para personalizarla sin perder su significado.
Ideas creativas para personalizar la corona
La corona puede adaptarse a diferentes estilos. Algunas ideas:
• Velas aromáticas (canelas, abeto, pino) para añadir un toque sensorial.
• Luces LED, que aportan iluminación segura y decorativa.
• Bases poco convencionales, como moldes de cocina o marcos reciclados para un diseño moderno.
Bendición de la corona de Adviento: guía práctica
Antes del primer domingo de Adviento, la tradición católica sugiere bendecir la corona, ya sea en un templo o en el hogar. El Bendicional permite que el rito sea realizado por un sacerdote, diácono o un laico, gracias al principio del “sacerdocio bautismal”.
El rito sigue tres momentos:
1. Monición introductoria: explica el sentido espiritual del gesto.
2. Lectura bíblica: orienta la reflexión hacia el significado del Adviento.
3. Oración de bendición: realizada con las manos juntas o extendidas según la norma litúrgica.
¿Qué pasa si la corona no se bendijo a tiempo?
Si la bendición no se realizó en el primer domingo, no hay problema. Puede hacerse en cualquier día posterior o en otro domingo de Adviento sin perder su valor espiritual.
El sacerdote Salvador Barba explicó que cualquier católico bautizado puede efectuar este rito en su casa, encendiendo una vela y elevando una oración sencilla.
Durante la cena de Navidad, muchas familias encienden un cirio en el centro de la corona mientras piden la llegada del Niño Jesús al hogar.
Origen y simbolismo de la corona de Adviento
La forma circular de la corona proviene de tradiciones germánicas anteriores al cristianismo. En el norte de Europa se usaban coronas de ramas verdes y velas para expresar esperanza ante el final del invierno.
Con el paso de los siglos y desde el siglo XVI, el cristianismo integró este símbolo para expresar la espera de Jesús como luz del mundo.
Las ramas verdes representan la esperanza que sostiene a los creyentes, y las velas marcan cada semana del Adviento, ayudando a mantener una actitud de vigilancia y oración.
Colores y significado de las velas
Cada vela tiene un simbolismo particular:
• Morado: vigilancia y preparación interior
• Verde: esperanza
• Rojo: alegría por la proximidad de la Navidad
• Blanco: presencia de Dios
En algunas tradiciones, la tercera vela es rosa, señal del domingo “Gaudete”, dedicado a la alegría. En otros casos, se añade una quinta vela blanca que se enciende en Nochebuena.
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