Redacción Juan Sebastián Sosa

En el municipio de María La Baja, en Bolívar, se conoció el caso de un hombre de 42 años que fue rescatado por la Alcaldía luego de permanecer por más de 20 años encadenado y encerrado en una habitación de la vivienda de sus padres. Según contó su familia, el hombre tenía comportamientos “maléficos” desde los 16 años. 

 

El hombre, identificado como Deivis Miguel Álvarez, vivió en esas condiciones de cautiverio y amarrado a una cama desde el 2004, cuando una serie de actitudes extrañas se habrían apoderado de él. Parece que intentaba agredirse y agredir a otros. 

 

“No salía de ese lugar y no se relacionaba con nadie”, le narró a Semana Maribel Pacheco, la secretaria de Salud de ese municipio. 

 

Los padres del hombre lo llevaron a varios especialistas, pero todos dijeron que Deivis no tenía problemas psiquiátricos, por lo que no le brindaron ningún tratamiento. Por ello, y ante los agresivos comportamientos, su padre decidió encerrarlo en la habitación. 

 

“Nos dijeron que él tenía un maleficio que lo pone agresivo, lo llevaron al hospital de Cartagena y no tuvieron ninguna solución, entonces lo encerraron por el temor de que cometiera algo y ellos no tenían con qué responder”, le dijo Santander Álvarez, el padre del hombre, a Semana. 

 

En una entrevista al diario local El Universal, Santander Álvarez contó que “él habla bien, entiende todo, pero a veces algo cambia y se comporta mal. Es algo que le da de repente y luego se le quita”. 

 

 

La historia se conoció luego de que la semana pasada uno de los primos del hombre encadenado se percató de la situación en la que vivía, tomó una serie de fotografías y las expuso en redes sociales. De inmediato, las autoridades intervinieron. 

 

Y es que las condiciones en las que vivía fueron calificadas como inhumanas. El cuarto era pequeño, tenía un hueco en el piso donde hacía sus necesidades y estaba cercado con un alambre de púas para evitar la fuga. Su papá era quien se encargaba de alimentarlo y bañarlo. 

 

Los médicos que hicieron parte de la intervención de la Alcaldía señalaron que el hombre no se encuentra en buenas condiciones y lo remitieron a la especialidad de psiquiatría. 

 

“Me siento contento con lo que pienso y deseo, de parte de ustedes y de Dios, que el niño va a salir sano. Se los agradezco”, dijo el padre. 

 

Por su parte, la Secretaría de Inclusión Social y de Salud les explicó a los padres de Deivis las consecuencias del acto de encerrar a una persona de esa manera. Por ahora siguen bajo el monitoreo de las autoridades competentes.

 

Comparte en:


También puede interesarte
Última Hora...