Redacción Juan Sebastián Sosa

Han pasado poco más de dos meses desde que Nicolás Maduro fue capturado por autoridades de Estados Unidos y trasladado a una prisión federal en Nueva York. El exgobernante venezolano enfrenta cargos por narcoterrorismo y permanece recluido en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn (MDC), donde se mantienen estrictas medidas de seguridad.

 

La captura ocurrió el 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses ingresaron a Caracas y detuvieron al entonces líder del régimen venezolano. Desde ese momento, Maduro pasó de ejercer el poder en su país a permanecer en una celda de aproximadamente tres metros de largo por dos de ancho, bajo vigilancia permanente dentro del sistema penitenciario federal estadounidense.

 

Durante varias semanas se conocieron pocos detalles sobre su situación dentro de la cárcel. Sin embargo, recientemente el diario español ABC reveló información sobre las condiciones en las que estaría viviendo Maduro y el régimen de aislamiento al que se encuentra sometido desde su ingreso al centro penitenciario.

 

Revelan cómo vive Nicolás Maduro en la prisión en EE. UU.: aislamiento absoluto y gritos cada noche

 

Nicolás Maduro permanece aislado en una unidad especial de la prisión

 

De acuerdo con la información publicada por el diario ABC, Maduro fue ubicado en la Unidad de Alojamiento Especial (SHU) del Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn. Esta sección de la cárcel está destinada al confinamiento en solitario y se utiliza para internos considerados de alto perfil o que requieren medidas especiales de seguridad.

 

La SHU cumple varias funciones dentro del sistema penitenciario estadounidense. Allí se ubican reclusos bajo sanciones disciplinarias, internos con riesgo de suicidio o personas cuya seguridad podría estar comprometida dentro de la población general de la prisión.

 

En el caso de Maduro, las fuentes citadas por ABC señalan que el aislamiento se debe principalmente a razones de seguridad. El exmandatario sería uno de los reclusos de mayor perfil que ha pasado por ese centro penitenciario, sino el de más importancia, lo que obliga a mantener estrictos protocolos para evitar cualquier incidente.

 

Revelan cómo vive Nicolás Maduro en la prisión en EE. UU.: aislamiento absoluto y gritos cada noche

 

Dentro de esta unidad, los internos pasan la mayor parte del tiempo encerrados en sus celdas. El espacio es reducido, de unos tres metros de largo por dos de ancho, y cuenta únicamente con una cama metálica fijada a la pared, un retrete, un lavamanos y una pequeña ventana que apenas permite el ingreso de luz natural.

 

El consultor penitenciario Sam Mangel, citado por el mismo medio, describió las condiciones del centro como extremadamente difíciles. “Es el infierno en la tierra”, afirmó. “Está en unas condiciones de abandono total, con falta de financiación, sin suficiente personal. Es un lugar en el que a nadie le gustaría pasar un minuto”.

 

La rutina diaria de Maduro dentro del MDC de Brooklyn

 

Según el reporte del diario ABC, Maduro vive bajo un régimen de encierro casi permanente dentro de la SHU. Los internos solo pueden salir de su celda tres veces por semana durante una hora, siempre bajo estricta vigilancia.

 

Durante ese tiempo limitado, los reclusos pueden ducharse, utilizar el teléfono dentro de los límites permitidos por la prisión o acceder a un pequeño patio enrejado al aire libre. También tienen acceso a correo electrónico supervisado por las autoridades penitenciarias.

 

Cada salida se realiza bajo un protocolo de seguridad específico. Los internos deben llevar grilletes en pies y manos y son escoltados por dos guardias penitenciarios durante todo el desplazamiento dentro del centro de detención.

 

Revelan cómo vive Nicolás Maduro en la prisión en EE. UU.: aislamiento absoluto y gritos cada noche

 

El MDC de Brooklyn alberga principalmente a personas que esperan juicio o sentencia. Por sus instalaciones han pasado figuras conocidas como el rapero Sean “Diddy” Combs, Ghislaine Maxwell, el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández y el exjefe de inteligencia venezolano Hugo “el Pollo” Carvajal.

 

También han estado recluidos en ese centro importantes figuras del narcotráfico internacional, como Ismael “el Mayo” Zambada, uno de los líderes históricos del cartel de Sinaloa.

 

Los gritos nocturnos que escuchan otros reclusos

 

Uno de los detalles más llamativos revelados por ABC es el comportamiento que tendría Maduro durante las noches dentro de la prisión. Según el relato transmitido por abogados de otro preso venezolano recluido en un módulo cercano, el exgobernante suele gritar repetidamente durante la madrugada.

 

De acuerdo con esas fuentes, Maduro afirma constantemente que sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela y denuncia que su captura es un secuestro.

 

“¡Yo soy el presidente de Venezuela! ¡Díganle a mi país que he sido secuestrado, que aquí se nos maltrata!”, sería la frase que repite en voz alta durante la noche, según los testimonios recogidos por el medio español.

 

Las autoridades penitenciarias no han confirmado públicamente estos comportamientos, pues señalan que por razones de seguridad no pueden referirse a la situación de los internos, pero el relato coincide con el ambiente que se vive dentro de la SHU, donde muchos reclusos pasan largos periodos de aislamiento y suelen presentarse episodios de estrés o alteraciones emocionales.

 

Revelan cómo vive Nicolás Maduro en la prisión en EE. UU.: aislamiento absoluto y gritos cada noche

 

Problemas de salud y dificultades económicas para su defensa

 

El proceso judicial también ha revelado algunas preocupaciones sobre el estado de salud de Maduro. Durante una de las primeras audiencias del caso, su abogado informó al juez que existían asuntos médicos que requerían atención.

 

La defensa solicitó autorización para tramitar el formulario correspondiente que permita garantizar atención médica adecuada durante la detención preventiva. Sin embargo, no se hicieron públicos los detalles sobre las posibles dolencias.

 

Además de los temas médicos, el caso también enfrenta un componente financiero. Los abogados pidieron licencias al Departamento del Tesoro de Estados Unidos para poder recibir honorarios con fondos provenientes del Gobierno venezolano.

 

Según argumentó la defensa, la legislación venezolana establece que el Estado asume los gastos del presidente y de la primera dama. No obstante, las autoridades estadounidenses modificaron la licencia inicialmente otorgada para impedir esa financiación directa. Así las cosas, Maduro no tiene dinero para pagarle a su defensa. 

 

Mientras el proceso judicial avanza, la rutina carcelaria sigue marcando el día a día del exmandatario. Recuentos constantes, luces que nunca se apagan por completo y puertas que se abren y se cierran según horarios estrictos forman parte del ambiente cotidiano del lugar. “Es una situación miserable, deshumanizante”, concluyó el consultor penitenciario Sam Mangel, citado por ABC.

Comparte en:


También puede interesarte
Última Hora...