Redacción Juan Sebastián Sosa

A sus 26 años, Brooklyn Beckham, hijo mayor de David y Victoria Beckham, decidió hablar públicamente sobre el distanciamiento con sus padres. Lo hizo a través de una serie de historias en Instagram que generaron impacto global. El modelo y fotógrafo expuso por primera vez su versión de la ruptura con la familia Beckham, afirmando con contundencia: “No quiero reconciliarme con mi familia”.

 

En sus mensajes, Brooklyn responsabilizó a sus padres por el deterioro de su relación, asegurando que han usado a sus hermanos para atacarlo en redes sociales y que lo han controlado durante toda su vida. “[Mis padres] han mandado a mis hermanos a atacarme en redes”, expresó. Además, señaló que el distanciamiento se intensificó desde su matrimonio con Nicola Peltz, con quien vive en Los Ángeles.

 

Durante años, Brooklyn compartió una relación cercana con su familia. Admiraba la carrera futbolística de su padre y recordaba con cariño la época en que su madre era parte de las Spice Girls. Sin embargo, todo comenzó a cambiar tras los desacuerdos relacionados con su boda, que celebraron en 2022, y que marcaría el inicio de una serie de desencuentros familiares cada vez más expuestos.

 

Una de las primeras fracturas surgió cuando Victoria Beckham, quien inicialmente iba a diseñar el vestido de novia de Nicola, canceló el compromiso meses antes de la boda. Ese cambio no solo afectó a la pareja, sino que, según Brooklyn, intensificó una serie de tensiones que llevaban tiempo acumulándose.

 

“Mis padres han tratado incansablemente de arruinar mi relación desde antes de mi boda, y no han parado”, afirmó el hijo mayor del exfutbolista. A partir de ese momento, la distancia entre Brooklyn y sus padres se hizo cada vez más profunda, hasta llegar a un punto de no retorno.

 

Estalla escándalo en la familia Beckham

 

Redes bloqueadas, abogados de por medio y una separación total

 

Después de la boda, las señales del distanciamiento se hicieron más evidentes. Brooklyn y Nicola dejaron de seguir a los Beckham en redes sociales y bloquearon toda interacción con ellos. “Para mis padres, la marca Beckham va primero”, expresó Brooklyn en una de sus publicaciones. La familia quedó dividida y las tensiones se trasladaron a lo digital.

 

Con el paso de los meses, la desconexión trascendió el plano virtual. Brooklyn y Nicola establecieron su vida en Los Ángeles, lejos de los compromisos familiares en Europa. Su ausencia en momentos importantes como el cumpleaños número 50 de David Beckham o la final del Inter Miami fue notoria y comentada por medios y seguidores.

 

La ruptura se oficializó en 2025, cuando Brooklyn y su esposa pidieron que toda comunicación con la familia se hiciera a través de abogados. El bufete Schillings asumió la representación legal de la pareja, quienes también solicitaron que no se les mencionara más en declaraciones públicas de sus padres o hermanos.

 

 

Brooklyn llegó a comparar esta decisión con la independencia que buscaron el príncipe Harry y Meghan Markle frente a la familia real británica. Afirmó que su objetivo es proteger su privacidad y la de Nicola, tras años de sentirse expuestos a decisiones ajenas y manipulaciones mediáticas.

 

En sus publicaciones, el primogénito del clan Beckham expresó que se cansó del silencio. “He guardado silencio durante años y he hecho todo lo posible por mantener estos asuntos en privado”, escribió. Aseguró que sus padres han acudido constantemente a la prensa para dar su versión y que, por eso, decidió contar su verdad.

 

“Mi esposa fue tratada sin respeto”: Nicola Peltz, en el centro del conflicto

 

Una de las figuras centrales en el distanciamiento familiar es Nicola Peltz. Para los amigos de Brooklyn, ella ha sido injustamente señalada como responsable del quiebre con los Beckham. “Es un hombre adulto, capaz de hablar por sí mismo. Le rompe el corazón verla retratada como una víbora”, han asegurado personas cercanas a la pareja.

 

Brooklyn, por su parte, defendió abiertamente a su esposa. “Mi esposa ha sido tratada sin respeto de manera constante por mi familia, da igual lo que nos esforcemos en que sea una más”, escribió. Señaló que su madre incluso ha invitado a exparejas suyas a eventos familiares, generando incomodidad y malestar para Nicola.

 

También reveló episodios específicos que marcaron ese deterioro. Uno de ellos ocurrió durante los preparativos de la boda, cuando su madre, Victoria Beckham, los llamó “malvados” por querer incluir a sus niñeras en la mesa principal. Además, aseguró que la noche anterior al matrimonio, miembros de su familia le dijeron: “Tu esposa no es de tu sangre”.

 

 

Estas declaraciones han generado todo tipo de reacciones en redes. Algunos usuarios han criticado a Brooklyn por exponer públicamente la vida privada de su familia, mientras otros lo respaldan por atreverse a romper con una estructura mediática que, según él, prioriza la imagen por encima del bienestar emocional.

 

Nicola, en medio de todo, ha mantenido un perfil bajo. Ha evitado pronunciarse directamente sobre el conflicto, pero en sus publicaciones recientes ha mostrado cercanía con su familia y distanciamiento con los Beckham. Para muchos, el silencio de Nicola también habla.

 

“La marca Beckham vale más que el amor”: el mensaje más duro de Brooklyn

 

En sus historias, Brooklyn fue tajante: su familia prioriza la visibilidad pública sobre las relaciones reales. “El ‘amor’ familiar se decide según tu contenido en redes sociales o si posas para una foto de familia”, escribió, dejando claro que siente que ha sido utilizado para mantener una imagen pública.

 

Uno de los episodios más comentados fue el del cumpleaños 50 de David Beckham. Brooklyn asegura que él y Nicola viajaron a Londres con la intención de celebrar con su padre, pero fueron ignorados. “Fuimos rechazados durante una semana mientras esperábamos en nuestra habitación de hotel”, afirmó. Cuando finalmente aceptaron verlo, fue con la condición de que Nicola no asistiera.

 

Brooklyn también reveló que sus padres intentaron presionarlo para firmar documentos que lo harían renunciar a sus derechos como hijo, justo antes de la boda. “Mi resistencia afectó a la hora de recibir mis pagos y desde entonces nunca me han tratado igual”, afirmó.

 

Incluso relató que su madre le negó ayuda cuando Nicola intentó rescatar perros afectados por los incendios en Los Ángeles. “La única vez que mi esposa le pidió ayuda a mi madre, la rechazó”, escribió, reafirmando su convicción de que las apariencias han sido siempre más importantes para su familia que el bienestar real de sus integrantes.

 

Brooklyn cerró su mensaje asegurando que no desea reconciliación y que ha tomado el control de su vida. Para él, romper el silencio era necesario: “La verdad siempre sale a la luz”. Su publicación no solo marca un punto de quiebre en la familia Beckham, sino que también abre una conversación pública sobre límites, lealtades y exposición en las familias de alto perfil.

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