Redacción
Juan Sebastián Sosa
La liberación de Lyan José Hortúa, el niño de 11 años secuestrado durante 18 días en zona rural de Jamundí, Valle del Cauca, no trajo alivio total a su familia. Un día después de que el menor regresara sano y salvo, se confirmó el asesinato de Jesús Antonio Cuadros Osorno, primo del padrastro del niño y quien, según las autoridades, fue clave en la entrega del dinero del rescate.
El crimen ocurrió en la mañana del jueves 22 de mayo, en el barrio Bretaña, en el sur de Cali. Cuadros fue abordado por sicarios en moto, quienes le dispararon por la espalda. Junto a él iba una mujer, identificada como Esmeralda Trochez Henao, quien resultó herida y fue trasladada de urgencia al Hospital Universitario del Valle.
El ataque, a plena luz del día, generó conmoción. Las primeras versiones apuntan a que Cuadros había sido quien entregó los 4 mil millones de pesos exigidos por los captores para liberar al menor. La transacción se habría realizado el miércoles anterior, en una zona rural entre el Valle del Cauca y el norte del Cauca.
¿Quién era Jesús Cuadros, el hombre asesinado en Cali?
Jesús Antonio Cuadros Osorno era un comerciante de textiles y calzado con domicilio en Cali. Según registros de la Cámara de Comercio, tenía un negocio activo desde 2022 dedicado a la venta de ropa y zapatos. Además, se indaga si estaba relacionado con una propiedad ubicada en el condominio La Luna Verde, en Nariño, Cundinamarca.
Aunque las autoridades no confirmaron vínculos judiciales recientes, El Tiempo reveló que Cuadros tenía un proceso penal activo desde 2017 por tráfico de estupefacientes. Sin embargo, hasta el momento no registraba antecedentes penales vigentes en las bases públicas.
Pese a su perfil empresarial, Cuadros se habría convertido en una pieza clave en las negociaciones para liberar a Lyan. Fue él quien habría mediado directamente con los secuestradores y entregado la millonaria suma, según relató el personero de Cali.
“Se dice que es Antonio Cuadros, quien supuestamente intervino en la parte económica para la liberación del menor. Hechos que deben ser aclarados por la justicia”, afirmó.

Asesinato en Cali: ¿venganza o silenciar un testigo?
El homicidio ha levantado todo tipo de hipótesis. La más fuerte es que Cuadros fue asesinado como represalia por su participación en la entrega del dinero del rescate. También se contempla que los responsables quisieran silenciarlo para evitar filtraciones sobre la red criminal que secuestró a Lyan.
Los atacantes se movilizaban en moto y dispararon por la espalda mientras Cuadros caminaba junto a su pareja. El cuerpo quedó tendido frente a una cafetería del barrio Bretaña. A su lado, la mujer, herida, fue atendida por los servicios de emergencia.
El hecho ocurrió menos de 24 horas después de la liberación de Lyan, lo que ha generado preocupación en la familia. Por ahora, las autoridades investigan si existe conexión directa entre el crimen y el pago del rescate.
Una historia que sigue dejando preguntas abiertas
Lo que parecía el final de una historia angustiante se convirtió en el inicio de otro drama. El asesinato de Jesús Antonio Cuadros deja claro que el caso de Lyan Hortúa está lejos de cerrarse. Las autoridades ahora enfrentan una investigación doble: esclarecer el secuestro del menor y determinar quién está detrás del homicidio.
Mientras tanto, la familia del niño vive entre el alivio de tenerlo de regreso y el miedo de posibles represalias. La imagen del menor siendo abrazado por su madre contrasta con la escena violenta del crimen ocurrido en Cali.
Aunque Lyan ya está en casa, el riesgo para quienes participaron en su liberación parece no haber terminado. Y con cada nuevo detalle que se revela, crece la presión por respuestas claras y justicia para todos los involucrados.
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