Redacción
Angélica González
Expertos indican que la enfermedad cardiaca es una de las principales causas de muerte en el mundo, es por eso por lo que en muchos casos es clave identificar a las personas con riesgo de sufrir un infarto para evitar un desenlace fatal.
Según explica Stacy Baird, cardióloga de la Universidad de Columbia, el corazón esencialmente es dos bombas simultáneas.
El lado izquierdo recibe sangre oxigenada de los pulmones y la envía con fuerza a todo el cuerpo. Esta sangre lleva el oxígeno que necesitan nuestras células para funcionar. Por su parte, el lado derecho actúa como un recolector. Recibe la sangre que ya ha recorrido el cuerpo y les ha dado el oxígeno a las células, y la envía de regreso a los pulmones para que se recargue de oxígeno.
Pues bien, los médicos pueden identificar problemas en el músculo o las válvulas de estas bombas durante un chequeo. Si se detectan a tiempo, estos problemas se pueden reparar antes de que causen daños graves e irreversibles.
¿Qué papel juega la cáscara de la naranja?
De acuerdo con diversas investigaciones, algunas bacterias intestinales ayudan a desarrollar enfermedades cardiovasculares. Pues bien, cuando se alimentan de ciertos nutrientes durante la digestión, dichas bacterias producen N-óxido de trimetilamina (Tmao), que puede desencadenar en un ataque cardiaco.
Para poder reducir la producción de Otma y trimetilamina, el equipo del doctor Yu Wang investigó el potencial de los extractos de la cáscara de naranja, que son ricos en fitoquimicos beneficiosos.
Para ello, los científicos probaron dos tipos de extractos: una fracción polar y una fracción apolar.
“Si imaginas tu aderezo para ensalada, cualquier cosa en la parte de agua o vinagre es la fracción polar; Todo lo que hay en el petróleo alejado del agua es la fracción no polar”, señaló Wang. “Los disolventes que utilizamos no eran exactamente como el agua y el aceite, pero poseen una polaridad similar”, agregó.
Los resultados del estudio
Estos resultados mostraron que el extracto de la fracción no polar de la cáscara de naranja inhibía eficazmente la producción de sustancias químicas nocivas.
Asimismo, los investigadores identificaron un compuesto llamado feruloilputrescina en el extracto de la fracción polar de la cáscara de naranja, el cual también inhibe de forma significativa la enzima responsable de la producción de TMA.
“Este es un hallazgo novedoso que resalta el potencial para la salud previamente no reconocido de la feruloilputrescina para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular”, destacó Wang.
“Estos hallazgos sugieren que las cáscaras de naranja, a menudo desechadas como desperdicio en la industria de los cítricos, pueden reutilizarse en valiosos ingredientes que promueven la salud, como suplementos dietéticos o ingredientes alimentarios”, agregó.
“Nuestra investigación allana el camino para el desarrollo de alimentos funcionales enriquecidos con estos compuestos bioactivos, proporcionando nuevas estrategias terapéuticas para la salud del corazón”, concluyó el científico.
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