Redacción admin

El gas natural que sirve para dar funcionamiento a la estufa puede lograr esto luego de hacer pequeñas combustiones con una chispa. Sin embargo hay algunas señales que pueden indicar que no todo esta sucediendo correctamente.

 

Si la llama de una estufa presenta un color amarillo en lugar de azul, es un indicador de una combustión deficiente. Esto sugiere que el gas no se está quemando completamente, lo que genera varios inconvenientes y problemas potenciales.

 

Una llama amarilla genera peligros graves, como el monóxido de carbono (CO), un gas incoloro y altamente tóxico que puede causar asfixia si se inhala en grandes cantidades. 

 

Además, produce hollín y partículas que contaminan la estufa, conductos de ventilación y aire, obstruyendo los conductos, reduciendo la eficiencia de la estufa y deteriorando la calidad del aire interior.

 

Asimismo, la presencia de hollín y una llama encendida pueden aumentar el riesgo de un incendio.

 

¿Qué hacer si la llama está saliendo amarilla?

 

Según explica Pulzo, se debe actuar rapidamente: apague la estufa de inmediato y proceda a ventilar completamente el área abriendo ventanas y puertas para eliminar el monóxido de carbono.

 

A continuación, revise los conductos de ventilación para asegurarse de que estén libres de obstáculos y residuos.

 

 

 Finalmente, solicite la asistencia de un profesional especializado para una revisión y reparación adecuadas.

Comparte en:


También puede interesarte
Última Hora...