Redacción Juan Sebastián Sosa

El estallido de los disparos en la Pirámide de la Luna, uno de los puntos más concurridos de Teotihuacán, quebró la rutina turística la mañana del lunes 20 de abril. Un hombre armado abrió fuego contra los visitantes desde una zona elevada, generando pánico y una estampida que se propagó en segundos por el sitio arqueológico mexicano, dejando una turista canadiense muerta y 13 extranjeros heridos, entre ellos tres colombianos.

 

La Fiscalía General de la República identificó al responsable como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, residente de la Ciudad de México y originario del municipio de Tlapa, en el estado de Guerrero. La identificación se realizó tras localizar una credencial de elector entre sus pertenencias, cuyos datos y fotografía coincidían con el individuo captado en los videos del tiroteo difundidos en redes sociales, según informó el periodista Carlos Jiménez.

 

 

Así fue el ataque en la Pirámide de la Luna de Teotihuacán

 

Los videos grabados por visitantes desde los pies de la pirámide muestran a Jasso Ramírez caminando con parsimonia en la zona elevada que eligió como escenario, vistiendo indumentaria militar y portando un revólver calibre .38. Las imágenes lo capturan mientras se agacha hacia su equipaje, extrae cartuchos y regresa hacia donde estaban postradas las que serían sus víctimas, como si cada movimiento fuera deliberado y calculado.

 

Un video grabado de cerca por una de las personas que mantenía como rehenes captura al atacante dando un discurso cargado de xenofobia y misoginia. “Y vosotros que habéis venido desde la puta Europa no vais a regresar”, dijo, imitando el español peninsular. También amenazó a quienes estaban a su alrededor: “¡Si os movéis, os sacrifico! Esto [la pirámide] se construyó para sacrificar, cabrones, no para que vengáis a hacer la puta fotito de mierda”.

 

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México confirmó este martes que el atacante actuó de forma solitaria y que su conducta estuvo presuntamente inspirada en agresiones violentas ocurridas en otros países. “La evidencia recolectada hasta este momento y de manera indiciaria arroja un perfil psicopático del agresor caracterizado por una tendencia a copiar situaciones que sucedieron en otros lugares, en otros momentos y por otros personajes”, subrayó el fiscal general del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, en la conferencia de prensa presidencial.

 

Tiroteo en Teotihuacán, México: revelan el perfil del atacante que sembró el pánico entre los turistas

 

El secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda Carrillo, confirmó que el atacante llegó al lugar en un vehículo de aplicación desde un hotel en el que se había hospedado en varias ocasiones como parte de la planeación del ataque. “Se pudo determinar que se trató de un solo atacante”, señaló el funcionario, quien también precisó que siete de los 13 lesionados fueron por impactos de bala y que todos los heridos eran de nacionalidades extranjeras.

 

El saldo final del ataque fue de dos personas muertas, incluido el agresor, y 13 extranjeros heridos: seis estadounidenses, tres colombianos, dos brasileños, un canadiense y un ciudadano ruso. De los heridos, ocho permanecen hospitalizados y cinco ya fueron dados de alta, según informó la Secretaría de Gobernación de México.

 

La obsesión del atacante de Teotihuacán con la masacre de Columbine

 

La investigación reveló que el ataque no fue espontáneo. Jasso Ramírez había visitado previamente en varias ocasiones la zona arqueológica y realizó labores de reconocimiento antes de ejecutar la agresión. 

 

Entre sus pertenencias, las autoridades encontraron decenas de cartuchos, un cuchillo, panfletos relacionados con la masacre del Instituto Columbine —ocurrida el 20 de abril de 1999 en Colorado, Estados Unidos— y un portarretratos con una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparecía junto a Eric Harris y Dylan Klebold, los dos estudiantes que ese día asesinaron a 12 compañeros y un profesor antes de quitarse la vida.

 

La fecha del ataque no fue una coincidencia. El 20 de abril es el aniversario de Columbine, y también el natalicio de Adolf Hitler, figura que el atacante también admiraba. Según reportó la cadena Telediario, diversas fotografías encontradas entre sus pertenencias muestran al agresor realizando el saludo nazi, lo que refuerza la hipótesis de una ideología extremista. Además, llevaba en la muñeca derecha un reloj con cronómetro que marcaba cero al momento en que su cuerpo fue localizado, lo que sugiere una planificación minuciosa del momento del ataque.

 

El revólver que usó, un Smith & Wesson fabricado en la década de los sesenta en Estados Unidos, era en sí mismo una reliquia cargada de simbolismo. La Fiscalía mexiquense considera que Jasso Ramírez tenía un perfil de copycat, es decir, un imitador que replica crímenes icónicos, inspirado específicamente en la masacre de Columbine y en la cultura de violencia que la rodea.

 

Las redes sociales en México señalaron la playera que llevaba el atacante al momento del tiroteo, que tenía estampada la leyenda Disconnect & Self-Destruct, una consigna asociada a la True Crime Community (TCC), una subcultura digital de alcance global que glorifica a los autores de asesinatos masivos. Aunque la relación de Jasso Ramírez con la TCC no se ha establecido oficialmente, su perfil encaja con el patrón que diversas organizaciones han documentado: hombres jóvenes que ejecutan actos de violencia performativa o nihilista contra víctimas aleatorias en espacios públicos.

 

Tiroteo en Teotihuacán, México: revelan el perfil del atacante que sembró el pánico entre los turistas

 

Qué es la True Crime Community, la subcultura vinculada al tiroteo en Teotihuacán

 

La True Crime Community, conocida por sus siglas en inglés TCC, es una subcultura digital de alcance global que glorifica a los autores de asesinatos masivos y que tiene sus raíces en los foros de internet surgidos tras la masacre de Columbine. Aunque no cuenta con una estructura centralizada, investigaciones han detectado vínculos con entornos de extrema derecha y una presencia activa en plataformas digitales donde se comparten contenidos que idealizan la violencia extrema.

 

El caso de Teotihuacán no es el primero en el que esta subcultura aparece como un posible factor de influencia. En Argentina, un adolescente de 15 años presuntamente influido por la TCC asesinó a un niño y dejó ocho heridos el 30 de marzo pasado en una escuela de la provincia de Santa Fe. En Estados Unidos, el Institute for Strategic Dialogue registró al menos 15 ataques vinculados a esta corriente violenta entre enero de 2024 y septiembre de 2025.

 

Lo que une estos casos, más allá de los países y las armas utilizadas, es un patrón que los expertos han identificado como violencia nihilista: el atacante es siempre un hombre, las víctimas son personas aleatorias en un espacio público y el acto tiene un carácter performativo, diseñado para ser visto y recordado. En el caso de Jasso Ramírez, ese componente fue explícito desde el momento en que eligió la cima de una pirámide como escenario y dejó atrás una serie de objetos simbólicos que funcionaban como un manifiesto.

 

El tirador sostuvo además un intercambio de disparos con la Guardia Nacional antes de morir, aunque hasta el momento no se ha esclarecido si falleció por ese enfrentamiento o por una herida autoinfligida, según reportó el diario El Universal. Junto a su cuerpo fueron encontrados el revólver, un cuchillo táctico y una mochila que contenía libros y fotografías que refuerzan el perfil extremista que las autoridades le atribuyen.

Comparte en:


También puede interesarte
Última Hora...