Redacción Angélica González

El cáncer colorrectal es definido por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos como “una enfermedad en la cual las células en el colon o el recto se multiplican sin control”.

 

Según explican, algunas ocasiones se conoce solo como cáncer de colon. Cabe señalar que básicamente el colon es una porción del intestino grueso, mientras que el recto es el canal que conecta el colon con el ano.

 

En el colon y el recto pueden aparecer pequeños bultos de tejido llamados pólipos. Algunos de estos pólipos, con el tiempo, pueden convertirse en cáncer. Las pruebas de detección, como la colonoscopia, permiten encontrar y eliminar estos pólipos antes de que se vuelvan cancerosos.

 

Esto ayuda a prevenir el cáncer colorrectal. Además, estas pruebas también pueden detectar el cáncer en sus primeras etapas, cuando el tratamiento es más efectivo.

 

Factores de riesgo del cáncer colorrectal

 

Lo primero que hay que decir es que el riesgo de contraer este tipo de cáncer aumenta a medida que la persona envejece. Estos son otros factores de riesgo:

 

  • Enfermedad inflamatoria intestinal como la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.

  • Antecedentes personales o familiares de cáncer colorrectal o de pólipos colorrectales.

  • Síndromes de origen genético como poliposis adenomatosa familiar (FAP) o cáncer colorrectal hereditario no poliposo (síndrome de Lynch).

 

También hay factores de riesgo que se relacionan con el estilo de vida que se lleva:

 

  • Falta de actividad física habitual.

  • Alimentación pobre en frutas y verduras.

  • Alimentación pobre en fibra y rica en grasas, o rica en carnes procesadas.

  • Sobrepeso y obesidad.

  • Consumo de alcohol.

  • Tabaquismo.

 

Síntomas del cáncer colorrectal

 

Aquí es importante tener en cuenta que los pólipos colorrectales no siempre causan síntomas, sobre todo al inicio. Es por esa razón por la que una persona puede tener esta enfermedad y no saberlo. Por eso son claves las pruebas periódicas de detección del cáncer colorrectal.

 

No obstante, hay algunos síntomas que si aparecen y a los que es necesario prestarles atención:

 

  • Un cambio en hábitos fecales.

  • Sangre en la materia fecal (defecación).

  • Diarrea, estreñimiento o la sensación de que el intestino no se vacía por completo.

  • Dolores, molestias o cólicos abdominales que no desaparecen.

  • Pérdida de peso inexplicable.

 

Si llega a presentar alguno de estos síntomas, es clave que consulte a su médico, ya que pueden tener un origen distinto al cáncer y lo mejor para saber qué los causa, es con la revisión y el diagnóstico adecuado.

 

¿Cómo se puede prevenir el cáncer de colorrectal?

 

Aquí los expertos recomiendan realizarse pruebas periódicas de detección a partir de los 45 años.

 

La alimentación es otro aspecto clave a prestarle atención. De hecho, se están realizando estudios con el fin de determinar si los cambios en la alimentación pueden disminuir el riesgo de cáncer colorrectal. 

 

Lo más recomendable es una dieta baja en grasas animales y rica en frutas, verduras y granos integrales para reducir el riesgo de afecciones crónicas, como enfermedades coronarias y diabetes. Esta alimentación también puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal.

 

Por otra parte, hay estudios que indican que el riesgo de cáncer colorrectal también se puede reducir si se incrementa la actividad física, se mantiene con un peso saludable, se limita el consumo de alcohol y se evita el tabaco.

 

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