Redacción
Juan Sebastián Sosa
La partida de Yeison Jiménez sigue causando una profunda tristeza en Colombia. Han pasado varios días desde el accidente aéreo ocurrido en Paipa y el dolor continúa intacto entre sus seguidores, colegas y la industria musical que lo vio crecer y consolidarse como uno de sus máximos exponentes.
El mundo de la música popular colombiana enfrenta un luto inesperado desde que se confirmó que el artista falleció el 10 de enero de 2026 en un accidente aéreo. La noticia conmocionó al país, pues Jiménez se había posicionado como una figura central del movimiento, con cifras históricas en ingresos, plataformas digitales y asistencia a conciertos.
No es para menos. El cantante de música popular se convirtió en un símbolo de perseverancia, de alguien que empezó desde abajo y logró cumplir un sueño que parecía imposible: vivir de la música y llenar los escenarios más grandes del país con un género históricamente relegado.
Su historia conectó con millones de personas. Yeison no solo conquistó al público por sus letras, sino por su relato de vida, marcado por el esfuerzo, la constancia y la disciplina. Ese mismo camino lo llevó a convertirse en uno de los artistas más cotizados del país.
Nacido en Manzanares, Caldas, inició su trayectoria artística desde temprana edad. La perseverancia lo llevó a recorrer escenarios modestos antes de alcanzar el reconocimiento nacional y convertirse en un referente para nuevas generaciones de artistas del género.

De cobrar $80.000 por show a romper récords en la música popular
En sus primeras presentaciones en Bogotá, Yeison Jiménez cobraba entre $80.000 y $150.000 por show. Actuaba principalmente en bares y discotecas, espacios pequeños donde comenzó a construir una base sólida de seguidores que creían en su talento.
Con la consolidación de su carrera y tras el lanzamiento de éxitos como “Aventurero” y “Tenías Razón”, el valor de sus presentaciones empezó a crecer de manera sostenida, impulsado por la respuesta del público y su presencia constante en radio.
Según contó en una entrevista con Los40, cuando tres de sus canciones se posicionaron con fuerza, su tarifa subió a 20 millones de pesos por presentación, marcando un punto de inflexión en su carrera.

Con siete años de trayectoria y más de 20 éxitos, alcanzó los $100 millones por concierto. “Yo llegué a $100 millones cuando tenía siete años de carrera y más de 20 éxitos. En ese sentido, es cuando yo he dicho que a los nuevos les ha tocado muy fácil, muy muy fácil, la verdad”, indicó.
Con ello, dejó claro que sus tarifas llegaron a oscilar entre $180.000.000 y $200.000.000 por concierto, cifras sin precedentes en la música popular colombiana.
“Hoy estamos cobrando bien, nunca antes un artista de música popular había cobrado 180 o 200 palos (millones), nunca. ¿Por qué los cobro? Pues porque los vendo, a la gente le gusta ir a mis conciertos y se llenan”, explicó el artista.
El impacto económico, los impuestos y los retos de llenar estadios
El impacto económico de sus conciertos también evidenciaba los retos logísticos y tributarios que enfrentaba. En diálogo con Semana, Jiménez reveló los costos fiscales de organizar eventos de gran magnitud.
Uno de los ejemplos fue el concierto planeado para el Estadio El Campín, programado para el 26 de julio de 2025, fecha en la que cumplió 34 años. Se trataba de un evento histórico para la música popular.
“Un concierto en El Campín paga más de $1.500 millones en impuestos, un solo concierto. Hacer el concierto es un reto tan gigante que están en riesgo USD1,5 millones, solo por hacerlo”, declaró.
El artista fue el primero del género en llenar un recinto con capacidad para 45 mil asistentes, consolidando un hito sin precedentes para la música popular en Colombia.

El contexto tributario, según Jiménez, se había convertido en un desafío para la expansión de su carrera y sus emprendimientos personales. “El tema de los impuestos ha sido muy complicado. La carga tributaria está muy fuerte”.
“Está tan fuerte que entre más se trabaje duro, pues más se paga. Entonces le dije a mi equipo que trabajemos a la mitad y pagamos menos”, relató, explicando por qué había decidido pausar nuevas inversiones.
Debido a estas condiciones, el artista optó por enfocarse en la estabilidad, la sostenibilidad de su equipo y la generación de empleo, priorizando el equilibrio frente al crecimiento acelerado.
¿Cuánto cobran otros artistas de la música popular colombiana?
En comparación con otros referentes del género, Yeison Jiménez alcanzó cifras superiores en tarifas y capacidad de convocatoria, consolidándose como el artista más rentable de la música popular nacional.
Luis Alberto Posada, considerado uno de los grandes referentes históricos del género, cobra alrededor de $160.000.000 por presentación.
Jhonny Rivera, otro de los nombres más influyentes, maneja tarifas cercanas a los $145.000.000 por show.
Luis Alfonso ajusta sus precios según la demanda del evento, partiendo desde $120.000.000 y alcanzando hasta $280.000.000 en presentaciones de gran formato.
Por su parte, Jessi Uribe, pese a un ascenso más reciente, se ubica en una franja cercana a los $115 millones de pesos por concierto.
Estas cifras permiten dimensionar el lugar que ocupó Yeison Jiménez en la industria, no solo como artista, sino como fenómeno económico y cultural de la música popular colombiana.
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