Redacción
Juan Sebastián Sosa
La reconocida presentadora de Noticias Caracol, Alejandra Giraldo, ha despertado la preocupación de sus televidentes habituales debido a sus prolongadas ausencias en el informativo durante este año. Muchos especularon sobre una posible salida del noticiero, pero en realidad, detrás de su ausencia hay un motivo médico de fondo.
Desde 2020, Giraldo fue diagnosticada con el Síndrome de Sjögren, un trastorno autoinmune que afecta las glándulas que producen lágrimas y saliva, causando resequedad en los ojos y la boca. Esta condición, que no tiene cura, ha impactado tanto su salud física como mental, obligándola a enfrentar constantes crisis de bienestar.
La periodista contó que sus defensas atacan incluso su tiroides, generándole hipotiroidismo de origen autoinmune. Además, relató que padece síntomas inusuales como alergia acuagénica al agua, resequedad extrema en la piel y molestias que le dificultan incluso leer el prompter del noticiero debido a la falta de lágrimas.
Recientemente, en diálogo con La Kalle, la presentadora volvió a referirse a su diagnóstico y confesó las dificultades diarias que le produce esta enfermedad. Habló de su frustración, de la carga laboral y del estrés que han exacerbado su condición, llevándola a un colapso físico en enero.

“Una ladilla en el día a día”: así describió Giraldo los síntomas del Sjögren
Durante la entrevista, Alejandra Giraldo fue honesta al compartir lo difícil que ha sido convivir con el Síndrome de Sjögren. Lo describió como una molestia constante que se manifiesta en múltiples formas y que complica aspectos tan básicos como leer, hablar o bañarse.
Uno de los síntomas más extremos que mencionó fue la alergia acuagénica al agua. Contó que, al bañarse, sentía “un ejército de hormigas” caminando por su cuerpo, una sensación tan desesperante que llegó a preferir los fines de semana porque no tenía que ducharse.
Aunque esta alergia no generaba señales visibles como ronchas, el malestar era real y constante. Para aliviarlo, su maquilladora en el canal la ayudaba con secadores de pelo o incluso con agua de jengibre, en un intento de distraer o desviar la sensación de incomodidad en su piel.

La resequedad en los ojos también le ha dificultado su labor frente a cámaras. Al tener menos lágrimas, sus ojos no se mantienen limpios ni hidratados, lo que afecta directamente su capacidad para leer el prompter durante las emisiones de Noticias Caracol.
“Es una ladilla en el día a día”, resumió Giraldo sobre los síntomas. Su testimonio evidenció cómo esta condición afecta mucho más que la salud física: interfiere con su rutina, su trabajo y su bienestar emocional.
“No tiene cura”: así enfrentó Giraldo el impacto emocional del diagnóstico
Uno de los aspectos más duros para Alejandra Giraldo fue aceptar que el Síndrome de Sjögren no tiene cura. Explicó que sus médicos fueron claros desde el principio: “Ale, tienes Sjögren, tienes que vivir con eso”. Esa frase se convirtió en un peso emocional que la ha acompañado desde el diagnóstico.
Giraldo habló de cómo esa realidad puede convertirse en un “laberinto oscuro”. El saber que el dolor y los síntomas no van a desaparecer ha sido frustrante, y esa frustración puede abrir la puerta a episodios depresivos.
Giraldo expresó que la frustración de vivir con una condición que “no tiene cura” va más allá de lo físico. Es una lucha mental constante para no caer, para seguir adelante con lo que ama, a pesar del dolor invisible que arrastra cada día.

Qué es el Síndrome de Sjögren y cómo afecta al cuerpo humano
El Síndrome de Sjögren es un trastorno autoinmune que ataca por error las glándulas que producen lágrimas y saliva. Esta condición reduce la humedad natural del cuerpo, lo que genera resequedad en los ojos y la boca, además de otras complicaciones, según explica Mayo Clinic.
Las personas con esta enfermedad tienen dificultad para tragar, masticar y hablar. También pueden desarrollar infecciones bucales, pérdida de dientes y alteraciones en el gusto. La resequedad no se limita a la boca: puede afectar la piel, la nariz y la vagina.
Según el Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial (NIH, por sus siglas en inglés), este síndrome puede comprometer también órganos como los pulmones, riñones, hígado, páncreas y el cerebro. Por eso, aunque se manifiesta con síntomas aparentemente menores, puede tener consecuencias graves.
Los científicos creen que el Síndrome de Sjögren surge de una combinación de factores genéticos y ambientales. Algunos genes aumentan el riesgo, pero es probable que se necesite un desencadenante, como una infección viral o bacteriana, para activar la enfermedad.
Aunque no existe cura, hay tratamientos que ayudan a controlar los síntomas. Entre ellos están las gotas para los ojos, los sustitutos de saliva, los medicamentos para aumentar la producción de saliva y, en casos graves, los inmunodepresores o corticoesteroides.
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