Redacción Juan Sebastián Sosa

Fredy Guarín es uno de los exfutbolistas más reconocidos del país. Pasó por clubes de talla mundial como Porto de Portugal, Inter de Milán y Shanghai Shenhua de China. Pero más allá de su carrera deportiva, también enfrentó una de las batallas más duras de su vida: su adicción al alcohol.

 

El exjugador ha contado en varias conferencias que esta adicción marcó su vida y lo llevó a perder cosas que considera irreparables. Entre ellas, su hogar junto a la modelo Sara Uribe, con quien tiene un hijo llamado Jacobo.

 

La etapa en China fue clave en el deterioro de su vida personal. Aunque firmó un contrato millonario con el Shanghai Shenhua en 2015, reconoce que allí su problema con el alcohol se agravó y comenzó a perder el rumbo.

 

Con el paso del tiempo, la bebida se convirtió en un factor que destruyó relaciones importantes, lo llevó a alejarse del fútbol y terminó afectando su familia. Años después, Guarín lo admite con honestidad y busca transformar su experiencia en un mensaje para otros.

 

Hoy, lejos de las canchas, dedica su tiempo a dar charlas, compartir su historia y advertir sobre los riesgos del consumo excesivo de alcohol y drogas.

 

Fredy Guarín, Inter de Milán

 

“El alcohol me quitó todos mis sueños”

 

En una de sus recientes conferencias, Fredy Guarín habló abiertamente sobre lo que perdió debido a su adicción. Mientras sostenía un balón en la mano, confesó:

 

“El alcohol me quitó esto, todos los sueños, por los que luché tanto toda mi vida. Un día todos mis sueños se fueron, se fue mi hogar, tantos años de lucha porque le di fuerza y le di prioridad a esa adicción”.

 

Aunque no mencionó directamente a Sara Uribe, sus palabras hicieron clara referencia a la etapa que vivió con ella, madre de su hijo Jacobo. El exjugador aseguró que el alcohol fue la causa de la ruptura de su familia.

 

 

Con un tono de reflexión, añadió: “No es lindo lo que viví, pero hoy con fuerza, lo llevo y lo trabajo todos los días. Ya sé que no estoy de la misma manera, pero por medio del fútbol tuve que aprender a perder. Hoy día lo veo con amor ese pasado, ese pasado doloroso... Dios me tiene vivo para poder contarla, poder ayudar”.

 

Guarín explicó que ahora entiende que su historia puede servir para alertar a otros. “Quizás yo hubiese tenido ayuda y poder escuchar esas palabras y entenderlas con mi historia para lo que me esperaba (...) Dios hace las cosas perfectas, no reniego, hago caso escucho…”.

 

Estas declaraciones rápidamente se volvieron virales y generaron múltiples reacciones, tanto de apoyo como de reconocimiento a su valentía.

 

Una reflexión sobre la vida y la familia

 

Fredy Guarín reconoció que el alcohol no solo destruyó su hogar, sino también su carrera en Colombia. Cuando regresó para jugar en Millonarios, la adicción lo dominaba y tuvo que dejar el club de manera abrupta.

 

En su testimonio, recordó que durante esos años llegó a ponerse en riesgo, sobre todo en Brasil, cuando buscaba evadir la soledad en lugares peligrosos. Fue una etapa oscura que, según él, pudo haber terminado de forma trágica.

 

Hoy, después de cuatro años de haber dejado atrás esa adicción, se describe como una persona diferente. Asegura que encontró refugio en su familia y en la fe, lo que lo mantiene firme en su propósito de ayudar a otros.

 

Fredy Guarín

 

Al final de su conferencia, lanzó un mensaje a quienes atraviesan problemas similares: “Fui tocado para llegar a muchos corazones y poder decirles que se cuiden y estén muy atentos con el consumo de las drogas y el alcohol y busquen ayuda que la vida es muy linda”.

 

El propio Guarín compartió en sus redes sociales un video con el mensaje: “Lo que un día me quitó oportunidades, hoy me da la fuerza para transformar vidas”, como un recordatorio de que incluso las caídas más dolorosas pueden convertirse en oportunidades de superación.

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