A sus 87 años, Alci Acosta sigue siendo una de las voces más emblemáticas del bolero y la música de despecho en Colombia. Nacido en Soledad, Atlántico, el 5 de noviembre de 1938, el intérprete de clásicos como “La copa rota”, “El último beso” y “La cárcel de Sing Sing” continúa llenando escenarios con su inconfundible estilo, pese a que ha manifestado su deseo de retirarse de los escenarios.
En una entrevista con el programa La Red de Noticias Caracol, el artista habló sobre su vida actual, su salud y las razones por las que no ha podido poner fin a su carrera musical. Acompañado de su hijo, Checho Acosta, reveló que, aunque ha tratado de alejarse del mundo de los conciertos, las circunstancias económicas lo mantienen activo.
El artista explicó que los contratos antiguos que firmó en los inicios de su carrera no le dejan suficientes regalías, lo que le obliga a seguir presentándose en vivo para generar ingresos. “Ya quiero retirarme de esas cuestiones, de los trasnochos y los viajes, y estar más con mi familia. Ya estamos llegando a una edad bastante madura y por lógica necesitamos un descanso”, afirmó el cantante.
Mientras su familia busca renegociar los derechos de sus obras, Acosta ha optado por regrabar varios de sus éxitos con el fin de recuperar la propiedad de sus másteres y así recibir los beneficios por sus reproducciones en plataformas digitales.
A pesar del cansancio natural de los años, Alci asegura que sigue disfrutando del cariño del público y que cada presentación es una oportunidad para agradecer el apoyo recibido a lo largo de más de seis décadas de carrera.
Durante la entrevista, Alci Acosta también habló sobre la recuperación de su vivienda, que hace unos meses fue consumida por un incendio. Hoy, gracias al esfuerzo conjunto de su familia y amigos, el artista pudo regresar a su hogar completamente reconstruido.
Según contó, la restauración tuvo un costo aproximado de 120 millones de pesos, una inversión que cubrió gracias a préstamos, donaciones y los ahorros de toda una vida dedicada a la música.“Me siento feliz de poder volver a mi casa. Esto ha sido un milagro, gracias a Dios y a mi hijo”, expresó con emoción.
Su hijo, Checho Acosta, fue una pieza clave en este proceso, liderando las obras de reconstrucción y gestionando los recursos para que su padre pudiera tener una vivienda más cómoda y adaptada a sus necesidades actuales. Entre las adecuaciones, se instaló un ascensor interno para facilitar su movilidad entre los pisos.
El artista, conocido como el “Rey del despecho sofisticado”, aseguró que este nuevo capítulo de su vida lo ha hecho reflexionar sobre la importancia de la familia y la gratitud. “Todo lo que tengo hoy es gracias a mi público, a mi hijo y a las personas que nunca me han dejado solo”, señaló.
A pesar de las adversidades, Alci Acosta mantiene su característico optimismo y su amor por la música intacto. “Mientras tenga voz y fuerzas, seguiré cantando, pero ya quiero descansar en paz, con la satisfacción de haberlo dado todo”, concluyó el maestro del bolero colombiano.