Redacción
Juan Sebastián Sosa
La creadora de contenido y empresaria Daneidy Barrera Rojas, conocida como Epa Colombia, fue trasladada el 20 de agosto desde la cárcel El Buen Pastor hacia la Escuela de Carabineros en Bogotá. La decisión se produjo tras meses de conversaciones entre su defensa, el ministro de Justicia Eduardo Montealegre, el secretario jurídico de Presidencia y llamados del presidente Gustavo Petro.
El cambio de reclusión volvió a poner a Epa Colombia en el centro de la conversación, pues la influencer había sido condenada a cinco años y dos meses de prisión por instigación al terrorismo, daño en bien ajeno y perturbación del servicio público.
El traslado fue autorizado tras una petición de su abogado, Francisco Bernate, quien argumentó problemas de seguridad. Autoridades confirmaron que Barrera fue reseñada nuevamente y se le tomó una fotografía oficial a su ingreso en la guarnición.
La imagen difundida por Noticias Caracol la muestra con prendas azules y un nuevo corte de cabello. Allí, compartirá espacio con otras mujeres procesadas en casos de alto perfil, como Margareth Chacón, vinculada al asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, y Sandra Ortiz, exconsejera judicializada por el escándalo de la UNGRD.
Este movimiento marca un giro importante en la forma en que cumplirá su sentencia, ya que pasa de estar bajo custodia del Inpec en un centro penitenciario a permanecer en una instalación policial.

¿Por qué Epa Colombia fue condenada a cárcel?
La pena contra Epa Colombia comenzó a cumplirse en enero de 2025, cuando fue condenada a cinco años y dos meses de prisión. Los delitos por los que fue hallada responsable fueron: daño en bien ajeno agravado, perturbación al transporte público e instigación a delinquir con fines terroristas.
El origen del caso se remonta a noviembre de 2019, cuando grabó videos destruyendo parte de la estación Molinos del sistema TransMilenio en Bogotá. La difusión de esas imágenes en redes sociales generó gran impacto público y dio paso al proceso judicial.
El caso recorrió todas las instancias de la justicia. Aunque Barrera presentó recursos y apelaciones, finalmente la Corte Suprema de Justicia ratificó la condena. En abril de 2025, la Corte negó una tutela con la que buscaba su liberación inmediata, alegando vulneración de derechos fundamentales como madre cabeza de hogar.

En su fallo, la Corte Suprema señaló que, como figura pública con millones de seguidores, Barrera ejerció un poder de influencia significativo que usó para incitar actos violentos. La Sala de Casación Civil concluyó que no existían pruebas suficientes que demostraran una violación sustancial a sus derechos.
Con esta decisión, la justicia dejó en firme la pena de cárcel, descartando beneficios como prisión domiciliaria o libertad anticipada, pese a los intentos de su defensa.
El contraste entre su situación actual y sus denuncias en prisión
Durante los meses que estuvo recluida en El Buen Pastor, Barrera denunció las difíciles condiciones de las mujeres en ese centro penitenciario. En junio pasado, difundió un video en el que aparecía con otras reclusas afirmando que llevaban varios días sin recibir alimentación adecuada.
La foto tomada a su ingreso en la Escuela de Carabineros contrasta con las imágenes previas captadas en enero, febrero y mayo de 2025 en El Buen Pastor. Su nuevo aspecto físico y el traslado a otra institución reabrieron la discusión sobre el trato que recibe en comparación con otras internas.

El caso sigue generando gran atención en la opinión pública. Mientras algunos consideran que la decisión responde a medidas de seguridad, otros cuestionan que se trate de un trato diferenciado frente a lo que viven miles de mujeres privadas de la libertad en Colombia.
El proceso judicial contra Epa Colombia se mantiene firme. Aunque ahora cumple condena en una guarnición policial, la sentencia de más de cinco años continúa vigente, y la Corte Suprema ha reiterado que no procederán beneficios como la casa por cárcel.
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