Redacción
Juan Sebastián Sosa
Durante más de una década, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fue el rostro más esquivo y temido del narcotráfico mexicano. Cofundador del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), construyó una estructura criminal que no solo disputó territorio al Cartel de Sinaloa, sino que impuso una lógica de violencia expansiva que transformó el mapa del crimen organizado en México.
La magnitud de su influencia quedó reflejada en las recompensas ofrecidas por su captura: US$15 millones por parte de Estados Unidos y US$1,75 millones en México, la cifra más alta de su programa oficial. Su capacidad para evadir operativos durante años lo convirtió en símbolo del desafío que el Estado enfrentaba frente al crimen organizado.
Su caída ocurrió este domingo 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco, tras un operativo ejecutado por fuerzas federales mexicanas con apoyo de inteligencia proveniente de Estados Unidos. No fue una captura silenciosa ni una entrega negociada: fue un enfrentamiento armado que terminó con el líder del CJNG herido de gravedad.
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional, Oseguera Cervantes murió cuando era trasladado vía aérea hacia la Ciudad de México. El hombre que durante años escapó de cercos militares cayó en una operación que desató una reacción inmediata en buena parte del país.
La dimensión de su muerte no se limitó al plano judicial o militar. El impacto fue territorial, político y social.

Narcobloqueos y violencia: la reacción del CJNG
Horas después del operativo, el país comenzó a sentir la respuesta del CJNG. En el sur de Jalisco, bastión histórico de la organización, se registraron bloqueos, vehículos incendiados y carreteras cerradas en lo que se conoce como narcobloqueos, una táctica recurrente del cartel para desestabilizar y enviar mensajes de fuerza.
El enfrentamiento en Tapalpa dejó ocho presuntos integrantes del CJNG muertos —incluido “El Mencho”—, varios detenidos y el aseguramiento de armamento de alto poder, entre ellos lanzacohetes y vehículos blindados. La magnitud del arsenal evidenció el nivel de preparación y capacidad operativa del grupo.
La violencia no quedó confinada a Jalisco. Se extendió rápidamente a Michoacán, Colima y Nayarit, y luego alcanzó Guanajuato, Aguascalientes, Tamaulipas, Baja California, Guerrero y Quintana Roo, donde también se reportaron incendios y bloqueos, incluso contra sucursales del Banco del Bienestar.
En total, al menos 16 estados reportaron disturbios, incluidos Puebla, Querétaro, Estado de México, Veracruz, Oaxaca y Chiapas. Las autoridades suspendieron clases en múltiples entidades ante el riesgo de nuevos ataques y para proteger a la población civil.
Además de los abatidos en Jalisco, otros cuatro murieron en Michoacán y 22 personas fueron detenidas en distintos estados. El mensaje fue claro: la caída del líder no significó el fin inmediato de la estructura que comandaba.
Inteligencia, cerco y persecución: así se planeó la operación
El secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, explicó que el operativo fue resultado de trabajos de inteligencia prolongados y del seguimiento a la red de vínculos más cercana al líder del CJNG.
“Mediante Inteligencia Militar Central, se ubicó a un hombre de confianza de una de las parejas sentimentales de “El Mencho”; que la trasladó a una instalación en el poblado Tapalpa, Jalisco. En ese lugar se reunió con “El Mencho” esta pareja sentimental. El 21 de febrero, se retira del inmueble a pareja sentimental y se obtuvo información de inteligencia de que “El Mencho” permaneció en una cabaña de Tapalpa, Jalisco, con un círculo de seguridad”, señaló.
“El mismo 21 de febrero se realiza el planeo de la operación”, explicó el general, detallando que participaron fuerzas especiales del Ejército, la Guardia Nacional y aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana. La intervención fue diseñada como un cerco táctico en una zona rural con vegetación densa.
Cuando las fuerzas avanzaron el 22 de febrero, el grupo armado respondió con violencia. “El personal de seguridad de “El Mencho” abre fuego contra el personal militar. “El Mencho” sale y dejan un grupo con una gran cantidad de armamento, realmente fue un ataque muy violento el que realizó el personal de la delincuencia organizada”, recalcó.
Tras el primer choque, el líder del CJNG intentó huir hacia una zona boscosa. ““El Mencho” y su círculo cercano emprendieron la huida y se internaron en zona boscosa. Este complejo de campañas, en las orillas de Tapalpa, tiene una zona boscosa aledaña y es hacia donde se dirigen. Se establece un cerco, los persigue el personal de fuerzas especiales, lo ubican oculto entre la maleza y ellos responden con fuego, llevaban lanzacohetes y no los usaron por la presión militar”, detalló Trevilla.
“El personal militar repele la agresión, resulta herido “El Mencho” con dos de sus escoltas y se detienen a dos delincuentes más”, añadió. Posteriormente fueron trasladados en helicóptero: “Se trasladan, pero desafortunadamente fallecen el trayecto”.
Comparte en: