Redacción
Juan Sebastián Sosa
El 10 de septiembre de 2025, el activista conservador e influencer Charlie Kirk fue asesinado en medio de un evento en la Universidad del Valle de Utah. El ataque ocurrió de manera sorpresiva cuando recibió un disparo en el cuello, lo que causó su muerte inmediata.
El hecho desató conmoción en Estados Unidos y fue confirmado por el expresidente Donald Trump, quien expresó rechazo al crimen y pidió a las autoridades actuar con rapidez.
El presunto responsable, identificado como Tyler Robinson, de 22 años, fue señalado como el autor del disparo. De acuerdo con las investigaciones, utilizó un rifle con mira telescópica y disparó desde un tejado cercano al evento.
La captura de Robinson ocurrió el 12 de septiembre en el condado de Washington. Sus propios padres lo convencieron de entregarse después de reconocerlo en las imágenes difundidas por las autoridades. El joven fue detenido tras 33 horas de persecución.
Desde ese momento, el caso se convirtió en uno de los más mediáticos del año en Estados Unidos, no solo por la relevancia política de Kirk, sino también porque la Fiscalía anunció que pedirá la pena de muerte para el acusado.
La Fiscalía presentó siete cargos en su contra, entre ellos homicidio agravado, obstrucción de la justicia y manipulación de testigos. De ser hallado culpable, podría enfrentar la pena de muerte.
Más allá de las pruebas físicas, lo que más ha llamado la atención en este caso fueron los mensajes que Robinson envió a su pareja poco después del crimen.

El chat que incrimina a Tyler Robinson
De acuerdo con los documentos judiciales, Tyler Robinson confesó el crimen a través de una conversación privada con su pareja, quien se encuentra en transición de género. En esos mensajes relató sus planes, la ejecución del ataque y sus intentos por encubrir pruebas.
A continuación, el chat completo tal como fue transcrito en la acusación:
Robinson: Deja lo que estés haciendo, mira debajo de mi teclado.
(Cuando su pareja miró debajo del teclado de Robinson, halló una nota que decía: "Tuve la oportunidad de eliminar a Charlie Kirk y voy a aprovecharla").
Pareja: "¿Qué? ¿Estás bromeando, verdad?
Robinson: Todavía estoy bien, mi amor, pero todavía estoy atrapado en Orem por un rato más. No debería tardar mucho en volver a casa, pero todavía tengo que agarrar mi rifle. Para ser honesto, esperaba guardar este secreto hasta morir de viejo. Lamento involucrarte.
Pareja: ¿No fuiste tú quien lo hizo, verdad?
Robinson: Sí, lo siento.
Pareja: ¿Pensé que habían atrapado a la persona?
Robinson: No, atraparon a un viejo loco y luego interrogaron a alguien con ropa similar. Había planeado recoger mi rifle de mi punto de entrega poco después, pero casi toda esa zona de la ciudad fue cerrada. Estate tranquilo, casi puedo salir, pero hay un vehículo esperando.
Pareja: ¿Por qué?
Robinson: ¿Por qué lo hice?
Pareja: Sí.
Robinson: Ya me harté de su odio. Hay odios que no se pueden negociar.
Robinson: Si logro recuperar mi rifle sin que me vean, no habré dejado ninguna prueba. Voy a intentar recuperarlo de nuevo; espero que ya se hayan marchado. No he visto nada que indique que lo hayan encontrado.
Pareja: ¿Cuánto tiempo llevas planeando esto?
Robinson: Creo que poco más de una semana. Puedo acercarme, pero hay una patrulla aparcada justo al lado. Creo que ya registraron ese lugar, pero no quiero arriesgarme.
Robinson: Desearía haber dado la vuelta y haberlo recogido en cuanto llegué a mi vehículo... Me preocupa lo que haría mi viejo si no le devolviera el rifle a mi abuelo... No sé si tenía número de serie, pero no los llevaría hasta mí. Me preocupan las huellas. Tuve que dejarlo en un arbusto donde me cambié de ropa. No tuve tiempo ni posibilidad de llevármelo... Quizás tenga que abandonarlo y esperar que no encuentren huellas. ¿Cómo demonios le voy a explicar a mi viejo que se lo perdí?... Lo único que dejé fue el rifle envuelto en una toalla...
El plan, el arma y la presión de su familia
Según los investigadores, el rifle utilizado pertenecía al abuelo de Robinson. El joven temía que la policía pudiera rastrear el arma y descubrir su vínculo directo. Además, mostró preocupación por la reacción de su padre, quien esperaba que devolviera el arma intacta.
Los documentos judiciales indican que los padres de Robinson lo reconocieron en las imágenes difundidas por las autoridades. Su padre, al ver el rifle sospechoso en televisión, lo identificó como el mismo que habían regalado a su hijo.
Tras una llamada con su familia, Robinson insinuó que era el tirador y dijo que no soportaría ir a prisión. “Solo quiero terminar con todo”, expresó en esa conversación. Sus padres lograron convencerlo de entregarse y evitar que se quitara la vida.

El joven finalmente se reunió con un amigo de la familia, quien era ayudante del sheriff, y este lo persuadió para que se entregara a las autoridades. De inmediato fue trasladado a un centro de detención del condado de Washington.
La confesión de Robinson y las pruebas en su contra reforzaron la acusación de homicidio agravado, además de otros seis cargos relacionados con obstrucción y manipulación de evidencias.
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