Redacción
Juan Sebastián Sosa
En varios países de Asia como China, Vietnam y Taiwán, el pasado 10 de febrero se celebró la llegada del Año Nuevo. Al respecto, todavía surgen muchas dudas a este lado del mundo sobre por qué esos países celebran el cambio de año en esa fecha y no el 31 de diciembre, como la mayoría de los países del mundo.
En realidad, es porque es una celebración marcada por el calendario lunar. En esta se aprovecha para reunirse con la familia o con las personas cercanas para compartir una cena. También, como es habitual observar, se decoran los hogares y las calles de color rojo para traer riqueza y prosperidad.
Una de las festividades principales del Año Nuevo chino es el Festival de los Faroles: familias, amigos y parejas se reúnen a lo largo de una mesa para disfrutar comidas tradicionales, mientras los niños desfilan con faroles rojos de papel.
Tal y como sucede con la celebración de Año Nuevo en Colombia, luego de festejar, los asiáticos vuelven a sus actividades rutinarias.
¿Cuál es el origen del Año Nuevo chino?
Según recoge la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se trata de una tradición que tiene más de 3 mil años de antigüedad y su origen se puede remontar a la adoración del cielo y la tierra. Con el paso de los siglos, a esa celebración se le han agregado nuevas tradiciones más centradas en el entretenimiento.
Si bien no se puede establecer un inicio claro, el Museum of World Treasures indica que “la forma más antigua registrada del calendario lunar chino se puede ver en el siglo XIV antes de Cristo, durante el reinado de la dinastía Shang”.
El Año Nuevo chino, también conocido como el Año Nuevo lunar o el Festival de Primavera, es un momento para honrar a los antepasados y augurar prosperidad. “Esta celebración tiene una connotación cultural importante como tradición, conmemorando a los antepasados en la más estricta unión familiar, así como desear los mejores augurios, fortuna, buena suerte y alejar a los malos espíritus en el año que comienza”, explica la UNAM.

Durante los 15 días que dura esta celebración, las familias se reúnen y realizan actividades parecidas a lo que nosotros asociamos para la bienvenida de cada año en Occidente.
Durante esas dos semanas se suelen hacer danzas, bailes, se entregan regalos y se lanzan fuegos pirotécnicos. Los bailes o danzas típicas tradicionales son el Wu Shi o Danza del León y Wu Long o Danza del Dragón, para alejar a los malos espíritus y atraer la buena suerte.
Tradicionalmente, las familias queman petardos para marcar el inicio del nuevo año. Según la leyenda, el origen de la práctica se remonta a una historia sobre un monstruo llamado Nian, que se cree que ha estado causando un gran daño a algunos pueblos. En respuesta, se dice que los aldeanos iniciaron explosiones para asustar al monstruo y la práctica se popularizó.
¿Por qué Colombia no celebra el Año Nuevo chino?
La razón es que Colombia se rige por el calendario gregoriano y no el lunar. Cabe recordar que el calendario gregoriano, establecido en 1582, definió que el 1 de enero es el primer día del nuevo año y ha sido una medida que han establecido la mayoría de los países en el mundo.
En ese sentido, muchos países alrededor del mundo celebran el Año Nuevo desde el 31 de diciembre. Sin embargo, en todo el Este de Asia y otros países la fecha es diferente y tiene otros significados.
En Colombia, con el objetivo de enriquecer la cultura, la Alcaldía de Bogotá, a través de la Red Distrital de Bibliotecas Públicas (BibloRed), diseñó una agenda para las festividades:
Domingo 18 de febrero:
En la Biblioteca Pública Manuel Zapata Olivella, El Tintal, se llevará a cabo la siguiente programación:
2:00 p. m. Danza del león. Lugar: hall de acceso.
2:30 p. m. Taller de automasaje chino para enfermedades típicas. Espacio: hall de exposiciones.
2:30 p. m. Taller de caligrafía china. Sitio: sala LABco.
Domingo 25 de febrero:
Dentro de la Biblioteca Pública Julio Mario Santo Domingo se llevará a cabo:
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