Redacción
Angélica González
Actualmente, hay una preocupación por la salud y el bienestar a nivel físico y mental. Ahora bien, al respecto hay una práctica que se ha mantenido a lo largo del tiempo y se trata de la caminata afgana.
Básicamente, es una forma de caminar que es originaria de Afganistán y ha ido tomando popularidad debido a los beneficios que genera para la salud, la activación del metabolismo y como contribuye a rejuvenecer el cuerpo.
La caminata afgana es una técnica que va más allá de simplemente dar unos pasos, esta implica movimientos rítmicos y una postura particular que activa varios músculos y mejora la circulación sanguínea.
¿En qué consiste la caminata afgana?
Ritmo constante: en esta práctica es clave mantener un ritmo constante y moderado. Más allá de caminar rápido o de correr, si no que es necesario mantener un paso constante y uniforme.
Respiración profunda: en esta caminata se enfatiza la respiración profunda y consciente. Aquí se recomienda inhalar de manera profunda por la nariz y exhalar por la boca, con el fin de oxigenar de forma adecuada el cuerpo.
Postura erguida: en la caminata afgana es clave mantener una postura erguida y relajada. Lo que implican mantener la cabeza en posición neutral, los hombres relajados y la columna vertebral recta.
Movimientos de brazos: aquí los brazos se mueven de manera natural con el paso, balanceándose naturalmente a los lados del cuerpo. Esto ayuda a mantener el equilibrio y activar los músculos del torso.
Contacto con el suelo: en esta práctica se presta atención al contacto con el suelo, por lo que se recomienda apoyar primero el talón y luego rodar hacia adelante con el pie, utilizando toda la superficie del pie para impulsarse hacia adelante.
Frecuencia y duración: esta caminata afgana puede ser practicada en diferentes periodos de tiempo y frecuencia, de acuerdo con las preferencias y objetivos de cada persona. Algunos optan por caminar durante 30 minutos al día, otros por su parte pueden hacer sesiones más largas o con mayor frecuencia.
Los beneficios de la caminata afgana
Varios estudios respaldan sus efectos positivos en la salud y el bienestar general. Investigaciones han demostrado que esta técnica de caminata afgana puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad; además de mejorar la salud cardiovascular y fortalecer los músculos de las piernas y la espalda.
Asimismo, han observado que la caminata afgana estimula el metabolismo, lo que puede generar una pérdida de peso gradual y sostenida.
Por otra parte, un estudio publicado en el Journal of Agning and Physical Activity reveló que los adultos mayores que practicaban de manera regular la caminata afgana, experimentaban una mejora significativa en el equilibrio y la coordinación, lo que puede contribuir a la reducción del riesgo de caídas y lesiones relacionadas.
Otro estudio que llevó a cabo la Universidad de Medicina y Ciencia de Tokio, señala que esta técnica de caminar podría tener efectos rejuvenecedores en la piel, contribuyendo a la reducción de las arrugas y a mejorar la elasticidad.
Comparte en: