Redacción Julián Dussán Bonilla

Los beneficios de aprender un segundo idioma son muchísimos: mejora la memoria, al igual que nuestra capacidad de concentración y atención. Además, fomenta la creatividad y la flexibilidad mental, permitiendo pensar de manera más abierta y resolver problemas de forma más eficiente.

 

Asimismo, saber un segundo idioma convierte a un individuo en un codiciado activo para una empresa, pues permite la comunicación de manera más efectiva con clientes y compañeros de trabajo de diferentes países.

 

No obstante, más allá de las ventajas anteriormente mencionadas, hay una quizás mucho más valiosa: hablar dos o más idiomas podría retrasar la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.

 

Aprender una segunda lengua podría prevenir el alzhéimer por esta razón

 

Alzheimer: ¿Cómo afrontar esta enfermedad en Colombia?

 

De acuerdo con Álvaro Fernández Ibáñez, CEO de la consultoría SharpBrains, aprender un segundo idioma es sinónimo de un esfuerzo cognitivo importante, por lo que “entrena” una parte del cerebro que está directamente relacionada con enfermedades mentales.

 

"La corteza prefrontal es en la primera parte del cerebro donde primero empieza el declive cognitivo, en torno a los 50-60 años, aunque todo depende de lo que hayamos hecho con nuestra vida", mencionó el experto, en relación con el aprendizaje de una segunda lengua.

 

No obstante, Fernández aclaró que no se trata solamente de aprender un idioma y nunca utilizarlo, sino que – lo ideal – debería ser empleado constantemente. "Esto proporciona un ejercicio cognitivo continuado que al principio cansa mucho. Por eso estamos tan cansados por la noche si acabamos de llegar a un país en el que estamos todo el día hablando en otro idioma", añadió.

 

"Muchas personas piensan que el Alzheimer es un problema de memoria, pero no lo es. Es de las funciones ejecutivas que hacen que esa persona se dé menos cuenta de su entorno. Por lo general, las personas con Alzheimer tienen una buena memoria de las cosas del pasado y lo que pierden es la función ejecutiva de prestar atención a su alrededor, y de integrar aquello que les sucede en su toma de decisiones. Por eso, hay una relación tan clara entre la práctica del bilingüismo y el retraso de problemas cognitivos como el Alzheimer", explicó el CEO.

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