Redacción Angélica González

En los últimos meses, Alejandro Estrada tuvo un sinnúmero de focos sobre sí mismo, tras la polémica protagonizada junto a Miguel Melfi y Nataly Umaña. El amorío entre el panameño y la ibaguereña hizo que el actor entrara a ‘La casa de los famosos’ y dar por terminado su matrimonio.

 

Desde ese entonces, la figura de Estrada ha generado gran interés en el país. Él mismo ha revelado detalles inéditos sobre su vida, como, por ejemplo, que uno de sus sueños era ser deportista. Este impulso lo llevó incluso a probarse en equipos profesionales, para probar su madera.

 

En entrevista con ‘Diva Rebeca’, Estrada contó que llegó a entrenarse en las instalaciones de Millonarios, pero la vida le dijo que por ahí no era. “Me vengo a presentar a Millonarios. Me presento y no paso la parte física”, detalló Alejandro.

 

Después de haber fallado en ese sueño, se dedicó a trabajar en bares y en la vida nocturna. Por sorprendente que parezca, ahí fue donde pudo empezar a encaminarse en el mundo actoral.

 

 

“Llegué a una jauría. Llegué a los bares, mi carrera de actuación y mi carrera de mercadeo y publicidad me la pagué trabajando en bares”, contó. En medio de este turbio mundo, buscó de inmediato sumergirse en el mundo de la televisión. Aunque lo logró, lo cierto es que no fue ‘de rosas’.

 

Pudo trabajar como extra en ‘Yo soy Betty, la fea’, sin embargo, su papel fue sumamente irrelevante y no le pagaban nada bien. “Era estar todo el día allá metido, le daban a uno órdenes y lo trataban mal, pero yo era feliz. Esta es la televisión, así es. Veía como trataban al protagonista y dije que algún día iba a estar ahí”, añadió.

 

Y es que el pago era paupérrimo. 30 mil pesos por trabajar en una que otra escena, donde ni siquiera podía verse: “no sé si por ahí buscando capítulos se encontraría. No me he visto, me tocaría sentarme a ver y no recuerdo muy bien qué escenas eran”.

 

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