Redacción
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En el estilo de vida de muchas personas, existen diferentes hábitos que pueden parecer normales e inofensivos, pero que tienen repercusiones en la salud, e incluso pueden llevarlo a envejecer con mayor rapidez.
Se trata de algunas rutinas que afectan el cerebro y pueden llegar a exponer a las personas a un riesgo más alto de padecer demencia con el paso de los años.
Estos hábitos pueden ir desde el consumo constante y excesivo de alcohol hasta una exposición prolongada a pantallas digitales. Aunque en un principio y demanera superficial las personas no se sientan afectadas, a la larga pueden afectar la estructura y funcionamiento del cerebro con el paso de los años.
El diario El Tiempo recopiló algunos hábitos que parecen inofensivos, pero de los que debe cuidarse debido al daño que le hacen al cerebro.
No dormir lo suficiente
Dormir mal, o menos del tiempo necesario afecta no solo el rendimiento de una persona en su día a día, sino que también representa un riesgo para la salud del cerebro a largo plazo. Un estudio que publicó la revista Nature Communications mostró que dormir menos de seis horas en la noche aumenta en un 30% el riesgo de demencia en comparación con las personas que si logran dormir más de siete horas.
El mismo estudio señala que al dormir, se eliminan proteínas tóxicas asociadas al desarrollo del Alzheimer. Asimismo, la ausencia de buen sueño aumenta la presencia en el cerebro de tau, otra de las proteínas relacionadas con dicha patología.
Pasar mucho tiempo a solas
Otro estudio que se llevó a cabo en Estados Unidos examinó los cerebros de adultos sanos y descubrió que quienes enfrentan sentimientos relacionados con la soledad tienen altos niveles de amiloide cortical, otro indicador que se utiliza al diagnosticar demencia.
La interacción social es de gran importancia para generar estímulos mentales que pueden ayudar a reducir el riesgo de demencia. A pesar de que lo más recomendable es la interacción presencial, también se recomienda la comunicación a través de llamadas telefónicas o videollamadas.
Exposición constante a ruidos fuertes
Algunos científicos señalan que exponerse a ruidos altos de manera frecuente aumenta el riesgo de pérdida auditiva. Esto a su vez aumenta la probabilidad de desarrollar demencia. Escuchar música a alto volumen con auriculares, asistir muy seguido a conciertos o trabajar en entornos ruidosos son actividades que tienen este tipo de riesgos.
En este sentido, se recomienda que las personas que no puedan evitar estar en ambientes de exposición a ruidos altos, utilicen protectores para atenuar el volumen así como realizarse pruebas de audición frecuentemente.
Estrés laboral
A su vez, El Tiempo señaló que la Sociedad de Alzheimer lanzó una advertencia sobre los riesgos del estres excesivo. Aunque cierto nivel de estrés puede tener sus beneficios, el exceso de este estado trae consecuencias dañinas para la salud como la perturbación del sueño, afecta la salud de la piel, la salud mental y según señalan algunos expertos, hasta una contracción en el cerebro.
Cuando una persona está estresada, su cuerpo libera cortisol, cuyos niveles elevados están relacionados con ansiedad, depresión e incluso demencia.
Pasar mucho tiempo en el celular
Finamente, el diario 'The Sun', de Inglaterra, publicó los resultados de una investigación global del 2023, la cual muestra que las personas pasan cerca de siente horas diarias frente a una pantalla, cifra que podría ser incluso mayor.
Esta situación ha creado lo que algunos denominan "demencia digital", la cual no está reconocida de manera oficial como condición patológica, pero describe problemas como la pérdida de la memoria a corto plazo, olvidos, dificultad para recordar palabras y para hacer varias cosas al mismo tiempo.
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