Redacción
Angélica González
En la actualidad se ha vuelto común perdonar una infidelidad ocasional, pues, parece ser que la tendencia de que una pareja es única y exclusiva cada vez es más baja. Ahora bien, de acuerdo con varios psicólogos, cuando la infidelidad es algo sistemático sí es algo más difícil de sobrellevar.
Ya que, una persona que es infiel de manera sistemática, o que en esencia permanentemente está seduciendo a terceros, estaría mostrando un perfil psicológico no apto para una relación duradera o para la convivencia en un proyecto familiar.
Pues bien, el portal Psicología y Mente ha recogido algunas pistas que servirían para detectar a este tipo de personas antes de que sea demasiado tarde. En este sentido, la psicología pone en evidencia rasgos personales que atentarían contra una pareja sincera. Inclusive, los rasgos socioeconómicos también pueden ayudar a detectarlos.
Rasgos psicológicos de una persona infiel
Frente a esto, el portal anteriormente mencionado, se propuso mostrar los patrones de conducta de quienes practican la infidelidad como norma. Para ello, usan como base la teoría del apego, de John Bowly, la cual observa la tendencia de los infieles a entablar un apego inseguro.
Este, según explican, proviene de relaciones establecidas con los progenitores y cuidadores durante la infancia y que se proyectan en la adultez de estas tres formas diferentes:
Apego ansioso: en esencia son personas sensibles al rechazo y que buscan de manera desesperada la aprobación en terceras personas. Según explican, a estas les cuesta gestionar sus impulsos y viven con una insatisfacción constante. A su vez, las personas infieles suelen ser celosas, ya que tiene una autoestima baja, razón por la cual necesitan reafirmarse seduciendo sistemáticamente.
Apego evitativo: son aquellas personas que no respetan las expresiones emocionales, tanto propias, como ajenas, y se muestran siempre imperturbables y distantes. En este sentido, establecen relaciones ligeras, sin un compromiso afectivo. Asimismo, suelen ser esquivos y hostiles, como una especie de protección contra emociones fuertes.
Apego desorganizado: en este caso, las personas no enfocan a la pareja como un espacio seguro y con convicción. Estos sujetos se muestran impredecibles y desorganizados, son poco comprensivos y no buscan ser comprendidos. Es por eso por lo que sus parejas suelen ser efímeras y no ven el matrimonio una opción para su vida.
Factores biológicos, psicológicos y económicos que constituyen a alguien infiel
Aquellas personas con personalidad aventurera suelen poner en riesgo todo, desde la parte laboral, hasta la parte social, en específico la relación con su pareja.
Una posición de poder en esencia incrementa la autoestima e induce a la conquista. La posición corporal por sí sola manifiesta confianza, seguridad y poder. Esta confianza hace que sientan el derecho a establecer un contacto visual directo y seductor.
De acuerdo con este portal, existen personas que genéticamente desarrollan un excesivo deseo sexual, incontrolable y a veces patológico.
Es importante tener presente que no todos ven el amor como algo sagrado. Por ejemplo, hay personas que priorizan la manipulación e intentan someter a su pareja. Lo que se conoce como una especie de chantaje emocional, que incluye el engaño y la mentira.
Un nivel socioeconómico alto por lo general está relacionado con un buen aspecto físico, facilidad lingüística y dinero visible. El deseo de “tenerlo todo” hace que el sujeto sienta la necesidad de inventar espacios para orientar el deseo. Por eso, es bastante probable que genere relaciones efímeras y paralelas. “Cuando alguien lo tiene todo, ya no queda nada por lo que pelear y de alguna manera hay que inventar ese objeto del deseo”, explican.
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