Redacción
Juan Sebastián Sosa
La televisión latinoamericana está de luto tras conocerse el fallecimiento de Carmen Ochoa este miércoles 25 de febrero. La productora fue una figura fundamental detrás de los programas creados por Roberto Gómez Bolaños, entre ellos El Chavo del 8, El Chapulín Colorado y Chespirito. La noticia fue confirmada a través de las redes oficiales de Grupo Chespirito.
Aunque su nombre no era tan visible como el de los actores en pantalla, Carmen Ochoa fue determinante en el desarrollo de los formatos que marcaron a varias generaciones. Desde 1973 y hasta 1985 trabajó de manera directa en las producciones más emblemáticas del universo Chespirito, dejando una huella profunda en la comedia televisiva.
En el mensaje oficial, Grupo Chespirito destacó su aporte profesional y humano. “Lamentamos profundamente la partida de Carmen Ochoa. Una profesional extraordinaria, pieza clave detrás de cámaras. Productora, directora y gran amiga. Gracias, Carmen, por tu talento, tu entrega y tu calidez. Tu huella queda para siempre en nuestra vecindad. Q.E.P.D.”.
Su trayectoria abarcó 13 años de trabajo continuo en uno de los proyectos más influyentes de la televisión mexicana. Fue de las primeras en proponer animaciones en los intros de los programas, en una época en la que ese tipo de recursos técnicos eran complejos de desarrollar.
El papel de Carmen Ochoa en Chespirito y la comedia televisiva
Carmen Ochoa inició como asistente de producción y en apenas cuatro años ascendió a productora asociada. Para 1977 ya dirigía cámaras y entre 1980 y 1985 asumió la producción del programa Chespirito, que reunía sketches con personajes como el doctor Chapatín, Los Caquitos y Los Chifladitos.
Durante ese tiempo, su labor fue clave para coordinar extensas jornadas de grabación y mantener coherencia en un formato que, aunque parecía sencillo ante el público, exigía precisión técnica y creatividad constante. Su liderazgo ayudó a consolidar un método de trabajo riguroso dentro de un género que muchos subestimaban.

Más allá de los guiones y las actuaciones, las producciones de Roberto Gómez Bolaños dependían de un equipo técnico sólido. En ese grupo, Carmen Ochoa se convirtió en una de las personas de confianza del comediante, aportando organización y visión en cada proyecto.
Incluso tuvo una aparición curiosa en pantalla. En el episodio de 1976 de El Chapulín Colorado titulado Todo queda en familia, prestó sus pies para representar los del personaje principal, un detalle que pocos conocían.
La anécdota con ‘La Chilindrina’ y su cercanía con el elenco
En 2012, Carmen Ochoa reveló a Édgar Vivar que estuvo a punto de actuar en El Chavo del 8 cuando María Antonieta de las Nieves La Chilindrina salió temporalmente del programa. Según contó, Roberto Gómez Bolaños le propuso interpretar a Malicha, sobrina de Don Ramón.
En esa conversación explicó la razón por la que rechazó la oportunidad. “Roberto quería que yo entrara como la prima de La Chilindrina porque, además, usaba yo lentes y la estatura es la misma, soy como dos centímetros más alta que María Antonia, pero lo que realmente pasó es que yo decía ‘¿cómo yo voy a actuar?, yo estoy mejor detrás de cámaras’”, relató.
Tras conocerse su fallecimiento, Édgar Vivar también le dedicó un mensaje público. El actor compartió una imagen del que describió como su último desayuno junto a ella y escribió: “Este fue nuestro último desayuno juntos; que el recuerdo de nuestras amenas pláticas no se diluya, te voy a extrañar, Carmelita. Tantos recuerdos cuando fuiste productora de Chespirito. Un abrazo a tus hijos”.
La partida de Carmen Ochoa deja un vacío en la historia de la televisión mexicana y en el legado de Chespirito. Su trabajo detrás de cámaras fue determinante para que personajes y programas que hoy siguen vigentes pudieran consolidarse en la memoria de millones de espectadores.
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